Trascendió Monterrey

:Que el gobernador electo Jaime Rodríguez Calderón desmintió de manera tajante el anuncio de Fernando Elizondo, en el sentido de que el próximo año no habrá inversión en obra pública para Nuevo León.

El Bronco rebatió la versión con un rasposo “sí habrá” y explicó que verá la manera de conseguir recursos para aplicarlos a diversos proyectos.

Ya quedó claro quién toma las decisiones en ese equipo y también que Fernando Elizondo quiere aplicar el mismo modelo de administrador de empresas en quiebra que le recetó a Nuevo León cuando fue gobernador sustituto en 2003.



:Que quienes parecían ayer los dos alegres compadres eran Jaime Rodríguez y Mauricio Fernández, durante el encuentro que sostuvieron en El Gran Pastor de Gonzalitos.

Tanto El Bronco como El Rudo dejaron atrás los ataques y se dedicaron a ponerse de acuerdo y a hacer planes para cuando asuman el poder.

Porque si Mauricio se reelige en 2018, que es lo más probable, serán compañeros de viaje durante seis años.



:Que anoche falleció en la clínica de Servidos Médicos Municipales José Humberto Reyes Martínez, el hijo de Horacio Reyes, líder de los burócratas de Monterrey.

El deceso ocurrió alrededor de las 21:00 horas, tras una complicación derivada de las heridas que sufrió en el ataque de octubre pasado, cuando viajaba en su camioneta sobre la avenida Venustiano Carranza.

Es la misma clínica que motivó el paro de actividades en Servicios Públicos desde las primeras horas del jueves y que levantaron ayer, molestos por la falta de medicamentos.


:Que la protesta fue coordinada por el propio Horacio Reyes Santos, quien ordenó levantar el paro ayer por la mañana, sin saber que por la noche su hijo moriría en la clínica de la discordia.
 
La que no sufre porque ni siquiera da la cara es la alcaldesa Margarita Arellanes, quien por lo visto vive el verano de una manera más alegre que quienes sí están en la ciudad.



:Que en San Nicolás andan también con carencias en los servicios médicos, luego de que los burócratas hicieron varias marchas hace algunas semanas por el mismo tema: la falta de medicamentos en la clínica municipal.

Es un síntoma del famoso Año de Hidalgo en los municipios, pero también de lo que se gastaron en las campañas políticas.