Trascendió Monterrey

:Que en la única reunión de transición celebrada en sábado, ayer le tocó bailar con la más fea a Luis Marroquín, secretario de Obras Públicas, ya que tuvo que recibir a Enrique Torres y Humberto Torres desde las 09:00 horas.

Salieron a relucir dos asuntos: que las obras de la Línea 3 del Metro no estarán concluidas este año, sino hasta marzo de 2016 y será hasta agosto cuando la obra entre en plena operación.

En resumidas cuentas, los regiomontanos podrán usar esta nueva línea hasta dentro de 13 meses. El otro tema fue el adeudo pendiente con las diversas constructoras, el cual asciende a 655 millones de pesos.


:Que fue despedido ayer con todos los honores el ex alcalde de Monterrey, Jesús Hinojosa Tijerina, el famoso Uyuyuy, primer panista en ocupar ese cargo en el Palacio de Cristal.

Esa misma posición la ocupó dos veces en San Nicolás, donde creó el famoso Programa de Acción Comunitaria (PAC), que se quedó como emblema partidista en las alcaldías encabezadas por el albiazul.


:Que el PAC es, por cierto la herencia de Jesús Hinojosa más productiva políticamente hablando, ya que ha servido para mantener la hegemonía panista en municipios como San Nicolás, Santa Catarina y Monterrey.

Si bien Margarita Arellanes no supo capitalizarlo por derrochar su capital político en una candidatura que no pudo ser, los resultados se vieron en esta última elección, ya que el PRI acaba de recuperar Monterrey con Adrián de la Garza.


:Que la pelea por la dirigencia del PAN en Nuevo León será muy reñida, pues con el apoyo de la vieja cúpula albiazul, Tere García de Madero intentará retomar el poder del partido para los tradicionales.

Pero los de la neocúpula, encabezada por Zeferino Salgado, Raúl Gracia, Fernando Larrazabal, entre otros, no se dejará pues desea conservar el mando panista.

Sin embargo, como tercera fuerza política, llegan muy desgastados.


:Que entre el magisterio de Nuevo León se habla de que las marchas de los profesores inconformes con la reforma educativa es en realidad un movimiento de maestros antiguos.

Dicen que no quieren someterse a la evaluación porque temen que los obliguen a jubilarse y perder lo avanzado en el escalafón, que ya no será válido para las nuevas generaciones.