Trascendió Monterrey

: Que el gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, se reúne hoy al mediodía con el alcalde electo de Monterrey, Adrián de la Garza.

La cita para la comida es en el restaurante Antonio I, de la avenida Constitución. De entrada, El Bronco y Adrián tienen dos cosas en común. La primera es que los dos han estado cerca de los balazos, y la segunda es que cada uno llegará a un Palacio en donde gobernó alguien de otro partido.

: Que el periodista decano de MILENIO Monterrey, Víctor Salvador Canales, nunca imaginó que un mote puesto al vuelo en las columnas políticas y que luego la propia clase política volvió un apodo común, le valiera varios lustros después un reconocimiento como el que ayer le entregó el gobernador electo.

Porque fue Vico Canales quien bautizó como El Bronco a Jaime Rodríguez, pero ninguno de los dos imaginó que aquel apodo se convertiría en una marca capaz de impulsar con tanta fuerza a un personaje político.

Nobleza obliga, y fue el propio Bronco quien regresó la copa con un merecido reconocimiento al autor del popular nombre. ¡Enhorabuena, Vico Canales!

: Que por cierto, en el acto de agradecimiento a quienes votaron por El Bronco efectuado ayer en el estadio de beisbol Monterrey, se comenzó a popularizar la nueva corrección política.

Fernando Elizondo puso el ejemplo al llegar ataviado con guayabera blanca y sombrero clásico estilo Nuevo León.

Claro que el gobernador electo llegó al natural: jeans, botas y cinto vaqueros, camisa blanca de broches con el logo que utilizó en su campaña, así como sombrero de fieltro color hueso.

Hasta Vico Canales salió vapuleado por violar el código de vestimenta cuando el propio Bronco le dijo en broma: “Hasta te pusiste traje, chinga’o”.

: Que la CEE reclamó a los partidos que incluso la comida de sus representantes de casilla se pagaba precisamente para contar su versión de la jornada y los resultados electorales.

Sucede que si bien en las entregas de constancias se aparecen todos, cuando se trata de estar en los cómputos y llegar con actas para cotejo, la cosa cambia. Sólo el PAN y el PRI lo hicieron.

La bolsa para comidas de los representantes de partido no es pequeña. A cada persona le tocaron 270 pesos y el total es de cerca de seis millones.