Trascendió Monterrey

:Que no hay día que no se llegue, ni plazo que no se cumpla, y hoy por fin es domingo 7 de junio, día de la gran fiesta cívica de la democracia, día de las elecciones.

Hoy elegimos a quien se hará cargo del Poder Ejecutivo del Estado, así como a los 26 diputados de mayoría relativa del Congreso del Estado, de donde se derivarán otros 16 de representación proporcional, para completar los 42 que componen el Poder Legislativo, así como a los 51 alcaldes de Nuevo León.

A nivel nacional, se eligen 300 diputados federales de mayoría, más otros 200 por la vía plurinominal, para completar un total de 500. A Nuevo León le corresponden 12 distritos federales.


:Que pese a los pactos de civilidad electoral y el riesgo de sanciones, la guerra sucia continúa desde muchos frentes que ya es irrelevante mencionar.

Los electores agradecerían un manejo más firme por parte de los árbitros electorales, pero no es fácil, dada la imposibilidad de regular el internet y las redes sociales.

Las de hoy, por cierto, son las elecciones más cubiertas por los medios de comunicación locales, nacionales e internacionales en la historia de Nuevo León, con 950 periodistas acreditados ante la autoridad electoral.


:Que si usted pregunta por la ubicación de los módulos para denunciar delitos electorales, nadie sabrá decirle dónde están.

Resulta que apenas el pasado viernes llegó a Nuevo León Enrique Margarito Franco Adaya, delegado de la Fiscalía para Delitos Electorales, mejor conocida como Fepade, pero no se le notan muchas ganas de trabajar, ya que no quiso decir en dónde estarán los módulos de atención para quienes requieran formular denuncias.

Franco Anaya fue asignado al Consejo Local del Instituto Nacional Electoral, pero de poco sirve saberlo si no informa a dónde podrán dirigirse los agraviados por delitos electorales.


:Que por el lado del Gobierno Estatal, durante viernes y sábado los notarios públicos se dieron a la tarea de asegurar con sellos oficinas públicas y estacionamientos de vehículos.

El objetivo es que ningún funcionario pueda hacer uso indebido de bienes muebles e inmuebles para favorecer a algún candidato, lo cual sería considerado un desvío de recursos grave.

Por lo pronto, a votar y a esperar resultados por la tarde.