Trascendió Monterrey

:Que tras revisar las propuestas del foro ciudadano sobre seguridad, Ivonne Álvarez se dio cuenta de que hubo variadas y muy buenas ideas para poner en práctica en caso de ganar.

Se nota que con estos foros organizados por Mauricio Doehner, la candidata de la Alianza por tu Seguridad no va a improvisar en un tema que ha costado muchos recursos y mucho esfuerzo enderezar.

Ojalá y sea también una buena señal de que los ciudadanos están de regreso para aportar ideas al gobierno, ya que los distintos consejos en que participaban fueron borrados de un plumazo en el 2009. 


:Que quien anda muy orondo, como dice María Julia Lafuente, es el futuro diputado federal por el Verde, Ricardo Canavati Tafich, ya que su hija Elenitza le acaba de dar un nieto varón.

Al primogénito de la nueva mamá le pondrán por nombre Roberto, igual que su padre, Roberto Alejandro Pérez.

Como bien se insiste en los círculos políticos, los Canavati están de regreso: el jefe del clan trae diputación plurinominal en la bolsa, su hijo Ricardo es el nuevo delegado del Infonavit y ahora llega un nuevo miembro a la familia.



:Que el candidato a diputado local por el séptimo distrito, Francisco González, ya le dio vuelta completa a las colonias que lo integran y va por la segunda antes de que cierre la campaña.

Con la ventaja de haber nacido y vivido siempre en su distrito, hay fundadas esperanzas de que lo recupere para el PRI, pese a no tener trayectoria partidista, aunque el colmillo retorcido le viene de su liderazgo estudiantil y deportivo en el Tec.

Y por supuesto, de la vena política de su padre, el subsecretario de Salud, Francisco González, así como de su tío, el secretario general de Gobierno, Felipe González Alanís.


:Que por el lado del PAN, anda haciendo agua la campaña del candidato a la alcaldía de Monterrey, Iván Garza, quien ya no halla la puerta con las deudas.

Además de cheques pendientes a diversos proveedores, hasta a los banderoleros y el personal de logística les adeudan sus sueldos.

Por eso en las mañanas se escucha una romería frente a su comité, pero no son arengas de campaña, sino la protesta de quienes primero ensayan exigiendo sueldos caídos y ya con los brazos y la garganta calientes, se van a izar las banderas en los cruceros.