Trascendió Monterrey

: Que conforme se daban a conocer los resultados de la elección interna del PAN para alcaldías y diputaciones locales, en el equipo de Margarita Arellanes crecía la pregunta: ¿Qué demonios pasó?

La síndica Irasema Arriaga, el regidor Sergio Cavazos y la secretaria de Desarrollo Humano, Elizabeth Rosas, todos cercanísimos de la precandidata a la gubernatura, se quedaron sin las candidaturas por los distritos 3, 5 y 7 locales, todos en Monterrey, frente a Myrna Grimaldo, Marco Antonio Martínez y Karina Barrón.

: Que esto deja a los panistas en una situación muy incómoda, pues perdieron pese a los acuerdos de la MesaNuevo León en distritos donde el hoy virtual candidato a alcalde, Iván Garza, ganó con amplio margen.

Esto abrió ayer el caso para teorías muy diversas, como que el equipo de Arellanes no realizó una operación adecuada; que la militancia no aceptó imposiciones de Palacio Municipal, y claro, posibles traiciones.

El caso es que antes de que la sangre llegara al río, Margarita corrió a tomarse la foto con Iván y levantarle la mano en señal de apoyo.

: Que en ese escenario, el PAN llegará a la elección del candidato a gobernador el domingo próximo, en su momento de mayor tensión y con pactos endebles donde el apoyo de las fuerzas panistas a Arellanes dependerá de cómo la encargada del despacho de la alcaldesa, Paola Mata, maneje estas derrotas.

Dicho de otro modo, de haberse dado una traición lo mejor es no saberlo, pues aún sabiéndolo, la gente de la alcaldesa no puede tomar ninguna represalia, pues un triunfo de Arellanes sobre Felipe de Jesús Cantú depende del apoyo de quienes le hayan fallado ayer…

: Que por segunda ocasión ayer se reunió Ivonne Álvarez con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en el restaurante de la zona centro que la priista ya agarró como sede de su operación cicatriz.

La de ayer fue luego de la reunión que tuvieron el jueves pasado en la Ciudad de México, y que se manejó en forma privada, y con ello cerró el proceso interno de reconciliación.

Álvarez dejó para el final a Cristina Díaz e Ildefonso Guajardo, pues además de haber sido los más cercanos a obtener la candidatura a la gubernatura, son quienes al día de hoy tienen cercanías más fuertes con el Gobierno Federal y la dirigencia nacional priista.