Trascendió Monterrey

: Que según el plan, hoy era cuando la Diputación Permanente del Congreso del Estado convocaría a un nuevo periodo extraordinario, para ver si ahora sí se les hace el milagro de sacar adelante la reforma político-electoral.

Sin embargo, el ánimo durante el fin de semana iba en el sentido de que lo único que se ganó al seguir la recomendación del Instituto Nacional de Elecciones fue unos días más de vida al tema, pues tanto la fracción del PRI como la del PAN seguían aferradas a su postura y sin dar señales de ceder en sus respectivas posiciones…

: Que hasta anoche las cosas seguían atoradas donde mismo: el condicionamiento que hizo el PAN de la reforma energética a cambio de que el PRI acceda a cambiar el dictamen electoral de Nuevo León, una manera de decir que todo el jaloneo sigue en la Ciudad de México.

Por lo pronto, el vicecoordinador del PRI en San Lázaro, Héctor Gutiérrez, anticipó un escenario para Nuevo León: que a falta de una Ley Electoral homologada haya dos elecciones, una federal en junio y otra estatal un mes después para definir gobernador, lo cual, de entrada, no suena nada bien si se quiere una alta participación en las urnas, pero podría ser la única salida para blindar la elección contra amparos.

: Que si bien se calmó el incendio que se le armó a la síndica segunda de Monterrey, Irasema Arriaga Belmont, con aquello de que habría firmado papeles que no le correspondían y que beneficiaron a un particular, dicen que a la edil no se le ha pasado el mal humor.

Durante la semana pasada dijo a varios de sus allegados que estudiaba la posibilidad de proceder legalmente contra el director jurídico del municipio, Eulalio Meléndez, y el de Patrimonio, Aldo Cázares, pues le habrían pedido firmar el tan llevado y traído escrito.

 : Que tanto a la clase política como a la empresarial los agarró fuera de base la renuncia de Francisco Garza Zambrano a Cemex, luego de 25 años ligado al corporativo.

Será el 15 de este mismo mes cuando Garza Zambrano deje sus cargos en el consejo asesor de la cementera para América Latina y como encargado de las relaciones institucionales.

La mayor sorpresa, sin duda, es imaginar que alguien renuncie voluntariamente a una posición de esta envergadura. Parece que no todos se ajustaron a la fase post Lorenzo Zambrano