Trascendió Monterrey

: Que la detención de uno de los presuntos asaltantes que protagonizaron una balacera a bordo de un camión urbano de la ruta 2 habla de que el procurador Adrián de la Garza le metió todos los kilos al asunto.

Lo que no fue tomado con mucha simpatía fue la decisión del alcalde de Guadalupe, César Garza, de reconocer a dos policías que no actuaron bajo el criterio básico de anteponer la vida de los civiles a la detención de delincuentes armados.

Una vida inocente no tiene precio y no se recupera con dos policías galardonados y dos o tres criminales en la cárcel…

: Que los organismos de la iniciativa privada vuelven a la carga con los señalamientos sobre la inseguridad en Nuevo León.

Si bien tienen una parte de razón en cuanto a la violencia que sigue azotando aquí, también es cierto que comparativamente con otros estados, estamos más bajos en homicidios.

Sería bueno que para la próxima hablen del rango que ocupa la entidad en cuanto a niveles de seguridad y eficacia en el combate a la delincuencia.

: Que si bien no es ningún consuelo decir que las condiciones de Nuevo León son mucho mejores que las de Tamaulipas, Coahuila, Jalisco, Michoacán y el Estado de México, las matemáticas son siempre muy claras.

En Jalisco, por ejemplo, en 2013 se cometieron en promedio 120 asesinatos mensuales y en Michoacán 990 en todo el año.

Si les gusta el chocolate espeso, que presenten cuentas claras…

: Que el líder del Congreso Nacional Ciudadano, Gilberto Lozano, montó ayer buen espectáculo en el crucero de Zaragoza y Padre Mier, en donde repartía volantes y hacía pintas en automóviles denunciando la alta deuda de Nuevo León.

Todo iba viento en popa hasta que llegaron elementos de la Policía Turística de Monterrey para pedirle sus datos…

: Que el asunto se complicó cuando llegaron elementos de Fuerza Civil, quienes también le solicitaron sus generales, lo cual fue tomado como un acto de represión policiaca por el activista.

Para aderezar el cuadro, Lozano se tiró al piso de rodillas y con los brazos al cielo, como si estuviera recibiendo azotes, ante la mirada de extrañeza de los uniformados.

Está bien que estamos en la Pascua, pero que no exagere…