Trascendió Monterrey

: Que el gobernador Rodrigo Medina y el secretario de Gobierno, Álvaro Ibarra, lanzaron ayer mensajes paralelos para dejar en claro que hace falta “más gobierno y menos grilla”.

Esta última expresión fue del titular del Ejecutivo, mientras que el número dos sentenció que tanto los alcaldes como los funcionarios del Gabinete estatal se dejen de “quejas y lloriqueos”.

De paso, Ibarra les recordó, por aquello de quienes aspirany suspiran, que estamos en el 2014, no en el 2015.

Como que llevaba dedicatoria para el Palacio de enfrente…

: Que los delegados federales andan de plácemes porque, a partir del próximo jueves tienen carta blanca para meter a sus equipos de confianza, luego de estar atados de manos durante poco más de un año.

Delegaciones como las de Profepa, Semarnat, Trabajo y Previsión Social, Sedesol y SCT, ya se preparan para los relevos. En esta última, por ejemplo, cambiarán a los residentes por gente afín a su delegado.

De manera que si encuentran sin trabajo a muchos panistas que aún nadaban de muertito, ahí está la explicación…

: Que como lo habíamos comentado, quien llegó apenas ayer fue el vicealcalde de San Pedro, Édgar Hernández.

Inspirado por su viaje a Francia y al estilo de Luis XVI y María Antonieta, hizo su llegada triunfal cuatro días después que el resto del personal, junto con su prometida, Mónica Tapia, quien maneja la nómina del municipio.

Y llegó con toda la pila cargada despidiendo a mucha gente, metiendo panistas y operando la oficina paralela de gestión de Desarrollo Urbano.
Con esos excesos, bien vale recordar el movimiento revolucionario francés, a ver si no se repite aquí, pero en versión San Pedro…

: Que una nueva forma de delincuencia organizada está siendo puesta en práctica para secuestrar, extorsionar y hasta violar a quienes caigan víctimas de este engaño.

El señuelo es un niño que llora en la calle y con una dirección anotada en un papel, a quien ubican a la salida de las universidades y colegios por las noches.

La recomendación es que aunque el escrito que lleva en mano indique una dirección cercana, lo mejor es llamar a la Policía o entregarlo en alguna corporación para que sus elementos investiguen si, en efecto, el menor está extraviado o se trata de un gancho