Trascendió Monterrey

:Que ayer fue el último día de clases para 265 mil alumnos en Nuevo León, por lo que se espera que, mientras el termómetro suba aún más con la entrada de la canícula, baje el estrés y los accidentes en las calles, al disminuir la carga vehicular por el receso escolar.

Y ante la distensión nacional con el tema de la reforma educativa, se espera también que las marchas magisteriales ya no se repitan en Monterrey, pero eso lo sabremos hasta el miércoles.

Por lo pronto, a partir del lunes observaremos más despejadas las avenidas del área metropolitana.

:Que tras clausurar el año escolar 2015-2016, el gobernador Jaime Rodríguez se echó a cuestas el compromiso de proveer de conectividad a Internet a todas las escuelas de Nuevo León para el próximo ciclo educativo que iniciará en agosto.

El objetivo no es asunto menor, sobre todo en las zonas rurales, en donde hasta la conectividad de los teléfonos celulares enfrenta a veces problemas debido a falta de potencia de la señal.

La verdad es que si queremos seguir teniendo en Nuevo León buenos lugares en las evaluaciones educativas, el Internet no debe verse como un gasto, sino como una inversión.

:Que los robos y asaltos siguen creciendo en el área metropolitana, sin que exista autoridad capaz de contenerlos.

Como penoso ejemplo de este tipo de delincuencia, ayer por la mañana los 60 pasajeros de un camión de la ruta 209 fueron asaltados cuando la unidad circulaba sobre la avenida Morones Prieto, a la altura de la calle Ayutla.

Ojalá y las autoridades encuentren a los tres responsables, ya que por lo menos dos de ellos fueron videograbados por la cámara de seguridad del camión y sus rostros son perfectamente identificables.

:Que no es la primera vez que esta ruta 209 es asaltada y por lo visto es una de las favoritas de los ladrones, ya que siempre va atestada de estudiantes de la Unidad Mederos de la UANL.

Esto significa para los delincuentes una cosecha segura de teléfonos celulares, computadoras portátiles, relojes y por supuesto carteras.

Lo peor es que los afectados no esperan mucho de la autoridad, porque ayer sólo tres presentaron denuncia.

Y los operativos policiacos son llamaradas de petate, porque los ponen después de los asaltos, más como reacción, que como prevención.