Trascendió Monterrey

:Que los cuatro ex funcionarios del Gabinete del ex gobernador Rodrigo Medina inhabilitados por 10 años para ocupar cargos públicos en Nuevo León, ya esperaban el golpe de la Contraloría Estatal que encabeza Nora Elia Cantú.

Como ya era conocido, había irregularidades detectadas en los incentivos otorgados a Siderúrgica de Linares, por lo que el caso seguirá su curso en los juzgados.

:Que fueron inhabilitados los ex titulares de Desarrollo Social, Juana Aurora Cavazos; de la Corporación para el Desarrollo Turístico, Patricia Aguirre González, así como los dos últimos directores del Instituto de la Vivienda, Juan Manuel Fernández y Sergio Alanís Marroquín.

Claro que los abogados de algunos de ellos ya les dijeron a sus clientes que revocarán la inhabilitación mediante amparos.

Hagan sus apuestas.

:Que no pierdan de vista el movimiento magisterial que por lo visto ya rebasó a los líderes formales del SNTE de las secciones 21 y 50, por lo que se ha visto en las dos últimas movilizaciones.

Ayer convocaron a una nueva marcha para el próximo miércoles, lo que trastocaría de nuevo la vialidad. Y aseguran que el viernes harán un paro de labores.

O sea que las negociaciones con el secretario de Gobierno, Manuel González, han servido para dos cosas.

:Que a 31 años de que el luchador social Herminio Gómez Rangel creó en la Macroplaza una tribuna dónde expresar su opinión respecto a diversos temas, a la que bautizó como Movimiento Constitucional Mejicano, así con J, no con X, lo celebrará hoy en grande.

Además de convocar a integrantes de diferentes partidos políticos y organizaciones civiles, particularmente a ciudadanos, estará también Gerardo Fernández Noroña, ex diputado del Partido del Trabajo.

:Que Fernández Noroña y Herminio, más uno que otro espontáneo, se encargarán hoy de hacer uso de la palabra en el bosque hundido de la Macroplaza.

Muchos ya no lo recuerdan, o incluso no habían nacido, que Herminio Gómez, durante la toma de protesta del ex gobernador Jorge Treviño el 1 de agosto de 1985, se encadenó junto a una docena de personas más afuera del Teatro de la Ciudad en señal de protesta.

En ese tiempo, Herminio militaba en las filas del PAN y Fernando Canales había perdido en las elecciones celebradas un mes antes.