Trascendió Monterrey

:Que aunado al escándalo del robo millonario a una empresa a la cual se le relaciona, al alcalde de Guadalupe, Francisco Cienfuegos, se le avecina un nuevo problema.

Resulta que su asistente, Adrián Fernández Garza, se encuentra bajo investigación en la Subprocuraduría Anticorrupción y tendrá que demostrar en qué se destinaron 1.5 millones de pesos que la pasada administración asignó a la asociación Yo Amo Nuevo León, que él encabezaba.

Muchas cosas tendrá que aclarar el funcionario de tercer nivel, que con un sueldo modesto construye una lujosa mansión por los rumbos de la carretera Nacional.

:Que este lunes cierra la convocatoria para sustituir a Sofía Velasco Becerra en la Comisión Estatal Electoral, después de que presentara su renuncia formal para ocupar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Aunque Velasco Becerra fue designada, conforme la Constitución al ser la tercera candidata del Gobierno Estatal para desempeñar el puesto, las distintas bancadas en el Congreso tienen entrampada la toma de protesta, mientras el puesto que dejó podría ser ocupado en breve, luego de que el Instituto Nacional Electoral valore los perfiles de quienes decidieron concursar.

En cuanto a la ex consejera, nada se ha sabido, y aunque los rumores sobre un amparo son cada vez más fuertes, ha preferido mantenerse lejos y esperar que los poderes Ejecutivo y Legislativo arreglen el entuerto.

:Que en el Congreso los que andan enchiladísimos son los diputados independientes Jorge Blanco y Antonio Martínez, y piden a su coordinadora, Karina Barrón, que de plano rompa toda relación con la bancada del PRI.

El asunto es que señalan el continuo hostigamiento en privado y en tribuna de algunos legisladores hacia su labor, se quejan incluso de que entren a su sala de juntas previas para acceder al recinto. Un vez más la frágil armonía en esta Legislatura se ve amenazada.

:Que si hubiera escuchado al líder estatal de la Confederación Nacional Campesina mientras pronunciaba un discurso para celebrar su aniversario luctuoso, Emiliano Zapata se muere de nuevo, pero de la pura pena.

Resulta que Juan Francisco Espinoza Eguía olvidó la famosa frase del caudillo: "Mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado", y se tuvo que corregir varias veces; lo peor es que la frase estaba escrita en una pared justo frente a él.