Trazos del noveno arte

Y seguimos mirando las estrellas

Hace un par de días tuve la oportunidad de estar en una conferencia con el primer y, hasta el momento, el único astronauta mexicano, Rodolfo Neri Vela, quién compartió sus experiencias con algunos jóvenes y más que nada les dijo que es una muestra de que las estrellas se pueden alcanzar.

Mientras relataba el proceso de selección para ser un astronauta y sus vivencias en el transbordador espacial Atlantis, me hizo recordar el inicio de los héroes en las historietas y de cierta forma todos nuestros modelos a seguir de la infancia; yo no se ustedes, pero yo sí pensé en ser astronauta.

Al pasar las imágenes de su viaje, la comida, la preparación que necesaria, los experimentos realizados y ¡por Odin!, cuando describió la forma en que van al baño a hacer sus necesidades, la verdad no pude parar de reír, pero me hizo pensar que cada vez más estamos cerca de llegar o hasta superar la ficción y eso en cierta forma me dio gusto, por otro lado también me dio algo de temor.

Empezamos en 1865, el maestro de la literatura científica y considerado por muchos el padre de la ciencia ficción, Julio Verne, escribió, “De la Tierra a la Luna”, posteriormente el 21 de julio de 1969, el primer hombre pisaba el satélite que gira alrededor de la Tierra, “un pequeño paso para el hombre…”.

Neri Vela nos plática de las próximas misiones y las expectativas que tiene la NASA para los siguientes 20 años, atraer un asteroide a la Luna, para que la orbite y se puede estudiar, “porque sabemos que es inevitable que un asteroide grande un día se acerque a la tierra y nos amenace, entonces hay que saber como destruirlo, como hacen en las películas”. Yo no se ustedes pero a mi sí me da cierto miedo que me aplaste una piedrota espacial.

Entonces comienzo a recordar al buen Buck Rogers, héroe de la exploración espacial, antes que Flash Gordon, o el mismísimo Capitán Kirk o los Guardianes de la Galaxia, allá por el año de 1928 se publicaban sus aventuras en la revista de Amazing Stories (historias asombrosas), la primer historieta de ciencia ficción del mundo, un héroe de la Gran Guerra, que queda en animación suspendida hasta despertar en el año de 2419, donde es reclutado para combatir por el espacio y dentro de la Tierra por la supervivencia de la raza humana, con armas láser, mochilas cohete, naves espaciales y demás accesorios que todo buen explorador del espacio debe tener.

Esto me hizo recapitular que el motor de lo desconocido siempre nos ha guiado hacía las estrellas, el espacio profundo y ver hasta donde hemos podido avanzar en nuestro tiempo, estamos apenas en el año 2010, tenemos mochilas que impulsadas por agua nos elevan en el aire, naves espaciales que son capaces de orbitar nuestro planeta, lasers tan potentes que pueden hacer un hueco en una pared, robots que son capaces de imitar algunos de nuestros comportamientos, ¿Cuánto tiempo más pasará para que lleguemos a descubrir la vida en otro planeta?

Al finalizar la ponencia tuve oportunidad de charlar con el astronauta mexicano quien reconoció que la comunidad científica esta convencida de que al llegar a Marte muchas cosas serán descubiertas, quizá la mayor incógnita de todas, ¿estamos solos en el universo?

Me hizo pensar nuevamente en las historietas y en los superhéroes, muchos de ellos provienen del espacio exterior, comenzando con el primero de ellos, el más fuerte, el más poderoso: Superman, proveniente de un mundo ajeno al nuestro, pero al llegar nuestro Sol le otorga habilidades sobre humanas; Linterna Verde, parte de un cuerpo policial intergaláctico que busca que el orden prevalezca en los 3600 sectores en los que se divide el universo; el Hombre Halcón proveniente de un planeta llamado Thanagar, civilización que en la ficción enseño a los antiguos egipcios toda su tecnología y así podría yo seguir sin tener espacio suficiente finalizar la lista.

El punto es que allá afuera no sabremos lo que podemos encontrar, si hoy en día encontramos especies nuevas en lo profundo de nuestros océanos que nos puede impedir encontrar este tipo de maravillas en lo profundo del espacio y en el peor de los casos que no sean pacíficos o tolerantes, y todavía de mayor incógnita sería preguntarse si como asegura Elijah Price en la película de El Protegido: “que tal si las historietas son la forma en la que nos transmitieron la historia, los superhéroes un reflejo de acciones de una figura que no se pudieron explicar, que tal si ya están entre nosotros y peor aún no son conscientes de ello y de sus habilidades”.

Es una gran película, pero regresando al tema, quién no ha mirado las estrellas en busca de una guía como la haría un antiguo vikingo buscando regresar a casa, o ha mirado su fulgor en busca de un consuelo, o simplemente hemos mirado esa obscuridad preguntándonos, ¿qué hay allá afuera además de lo que podemos ver?, preguntas que cuando sean disipadas me pregunto si estaremos listos para conocer las respuestas, lo que es un hecho es que cuando lo hagamos será un gran logro, “… un gran salto para la humanidad”.

teodoro.santos@milenio.com