Trazos del noveno arte

No se necesita capa para ser un héroe

Las imágenes en la televisión muestran una zona de desastre, cientos de personas corren por las calles, nubes de polvo ascienden por el cielo, la tierra sigue moviéndose, edificios completos colapsan los gritos hacen eco en toda la ciudad. Sin duda parece una escena de una película del fin del mundo, o el escenario posterior a una batalla entre superhéroes, aliens, guerras mundiales, un desastre total, con la diferencia que esto no termina con la aparición de un hombre en capa que salva el mundo, o al pasar las horas la película no acaba, no es ficción es real, y la realidad siempre supera la ficción.

En todos los canales pasan la misma tragedia, un movimiento telúrico sacudió a la capital de un país donde nunca pasa nada, o al menos eso decían. Llenos de polvo, desesperación, tristeza y hasta incredulidad; los presentes miran los escombros, miran al cielo, a sus alrededores, buscando algo, un salvador tal vez.

Si fuera una película en ese momento una capa roja hubiera arribado de los cielos para ayudar en el desastre, a recoger los escombros y con su visión de rayos x localizar a sobrevivientes sepultados en lo que solían ser edificios. Pero eso nunca pasa, por más que la gente vea en todas direcciones no hay capas que se muestren para salvar el día, el suelo cimbró de una forma en la que los héroes de las historietas no pueden ayudar, fue real, y ni Superman puede contra la realidad.

Poco a poco los héroes surgen en la multitud, comienzan a acercarse a las zonas de colapso con la esperanza de encontrar alguna persona que siga con vida; una persona acude donde los escombros yacen, sus manos se convierten en herramientas de acero y comienza a remover todos los obstáculos, uno más arriba su oído está más desarrollado asegura escuchar una persona, todos se reúnen en este punto, su fuerza supera la de un humano común, logran abrir un espacio donde pueden visualizar una persona, un hombre llega con un traje especial, se despoja de él y muestra su habilidad, puede ser tan flexible que entra en este espacio para rescatar a una pequeña, los héroes han llegado y poseen habilidades sobrehumanas.

Un superhéroe posee habilidades sobre humanas, pero hay habilidades que siempre aprende de los seres humanos: humildad, empatía, caridad, solidaridad, coraje y esperanza. Habilidades que llenan los corazones de los presentes, motivan sus cuerpos y dan fuerza a su voluntad, sus manos dejan de ser de carne para ser más resistentes, no conocen el cansancio ni la derrota, la gente los conoce, se ha hecho de renombre todos visten uniformes diferentes pero el objetivo es el mismo, salvar vidas.

Los llaman: Topos, Bomberos, Marina, Ejército, Rescatistas, Paramédicos, Voluntarios; pero al final son todos lo mismo seres humanos, con la más asombrosa habilidad, la empatía y la solidaridad, en la unión superan las habilidades de cualquier héroe dentro de una viñeta, o en un filme cinematográfico, las imágenes pueden ser las mismas pero los sentimientos son más fuertes, son reales, los riesgos son reales y las muertes son irreversibles.

Si Superman cae puede regresar de entre los muertos, pero los héroes sin capa no lo hacen, eso los hace más valientes, más valiosos, más admirados y sobre todo más humanos. Los seres humanos podemos ser los más grandes héroes, así como los más grandes villanos, depende de cada uno elegir un camino, y después del 19 de septiembre todos se convirtieron en héroes, algunos levantando escombros hasta que sus manos no pudieran más, otros dando el soplo de la vida a quienes lo habían perdido, otros más con sus habilidades y herramientas dignas del hombre murciélago mostraban el camino para salvar una vida más; otros héroes más no son humanos, son un fiel compañero y amigo, en sus cuatro patas busca sobrevivientes para que sean atendidos, aún si también sufren daños en sus cuerpos; unos más cargan botellones de agua de un lugar a otro, cocinan para los presentes, porque el trabajo arduo cansa los cuerpos y las mentes.

Los héroes buscan un espacio para ayudar, hay muchos sitios con necesidades y a pesar de la distancia algunos ayudan como pueden, mandan ayuda, comida, agua, medicamentos; todos aportan lo que pueden y hacen un ejército para salvar a las personas, para aminorar el daño y el sufrimiento, para que una vez más la ciudad se levante.

Pero como hay héroes hay villanos, villanos que se mantienen en las sombras hasta el momento de resurgir, su tiranía no tiene final y los héroes así como aparecen con sus corazones llenos de voluntad se extinguen en la cotidianeidad, la apatía es el verdadero enemigo del heroísmo, y los villanos lo saben, y cuando entren de nuevo en escena la verdadera pregunta será, ¿estaremos listos para las repercusiones de una tragedia de tal magnitud?, los héroes deben mantenerse, la voluntad por ser una ciudad mejor debe persistir y sólo así los villanos se quedarán en las sombras, y los héroes seguirán luchando por un mundo mejor, porque los héroes no necesitan capas, solamente necesitan la voluntad de ayudar a una persona y no sólo a si mismo.

teodoro.santos@milenio.com