Trazos del noveno arte

¡Yo soy Zim!.. Tu eres Zim… ¿Todos somos Zim?

Imagina que provienes de un planeta donde tu raza es conocida en todo el universo por ser los mejores y más poderosos conquistadores; dedicados en su totalidad a buscar planetas para someter a su población, esclavizarla para las diferentes funciones que mantienen su sociedad en pie; explotar los bienes del planeta hasta que no quede nada y así pasar de un planeta a otro conquistando y tomando lo que se necesita de una sociedad a otra.

Fácil de imaginar no, suena a que tu raza es lo mejor de lo mejor, ahora, tu realidad, tu eres el más inferior de tu raza, en todo sentido, eres un pésimo conquistador, guerrero, no eres nada inteligente y para colmo lo de inferior es literal, eres el más bajito de toda tu raza, una raza donde sus líderes ‘Los Más Altos’ son lideres porque en estatura superan a todos los demás habitantes de tu planeta, que dice eso de tu sociedad, sólo veneras y obedeces a alguien por su estatura; lo de la inteligencia no se les da mucho a tu raza y eso que tu eres el menos inteligente.

A pesar de todos tus defectos y mínimas capacidades quieres ser un conquistador, un invasor, infiltrarte en un planeta, aprender de ellos y ayudar a someter a su población, por lo que presentas pruebas, exámenes, que por supuesto, no pasas, es más tienes tan mala suerte que destruyes medio planeta cuando te dan la oportunidad de dirigir un robot de combate en la ‘Operación Ruina inevitable Parte 1’.

Por tus acciones te condenan a un planeta donde lo único que puedes hacer es ser un vendedor de comida, un empleado en una cadena de comida rápida, estas condenado, bien condenado; permanecerás ahí toda tu vida.

Un día te enteras de cómo escapar de ahí y descubres que habrá otra ola de conquistas programadas por ‘Los Más Altos’, la llaman ‘Operación Ruina Inevitable Parte 2’, decides que está vez podrás ser un verdadero invasor y acudes al sorteo para ver si puedes ser seleccionado para invadir un planeta. Como era de esperar de una sociedad que privilegia la estatura, los planetas más sencillos de conquistar se les otorgan a los invasores más altos, como a Lard(otro invasor), quién fue asignado al planeta Bord, hogar del sofá más cómodo del universo, mientras que al invasor Scooch se le asignó el planeta Blorch, hogar de la gente rata asesina, sólo por ser más bajito, imagina que te tocará a ti cuando te toque tu turno.   

Al estar frente a tus líderes lo primero que te dicen es: “eres diminuto, microscópico, ningún invasor ha sido tan bajito”, alegas que la sangre de invasor corre por tus venas, como premio a tus servicios te ofrecen un sándwich, para ti no es suficiente, quieres más quieres una oportunidad para probar que puedes hacerlo, después de un poco de meditación deciden darte una oportunidad, “te mandaremos a un planeta tan misterioso, que nadie sabe nada de él, y los que saben de él no se atreven a nombrarlo”, preguntas su ubicación, se dan media vuelta y ven el mapa estelar, lo buscan, al terminar el mapa hay un pequeño trozo de papel pegado en uno de los bordes metálicos, tiene dibujado un circulo y a un costado se lee ‘¿Planeta?’.

Es tu misión, una misión secreta, “es sólo cuestión de tiempo para que todas las razas sirvan al imperio Irken (esa es tu raza)”, dice uno de los más altos, te asignan un compañero robot llamado Gir, él te ayudará es una pieza de tecnología avanzada. Subes a tu nave y emprendes el vuelo estelar, en dirección de un planeta del que nadie de tu raza sabe nada, que ni siquiera está ubicado en el mapa estelar. Después de seis meses, has llegado, ¡Bienvenido a la Tierra, Invasor Zim!

Tu raza se deshizo de ti, estas en un planeta donde tu crees que ayudas al imperio Irken, pero la verdad es que a ellos no les importas, decides emprender tu misión y mezclarte con ellos, te disfrazas como un niño y a tu robot como un perro, con unos disfraces que dejan mucho que desear, y que realmente es increíble que sólo una persona notará que no eres humano, Dib, tu némesis, el hará todo para detenerte y el sabe que eres extraterrestre porque es un niño experto en lo paranormal, tu nombre es Zim y estás sólo en el mundo, un paria, engañado para mantenerte lejos de tu hogar, ¿te suena familiar?

Invasor Zim fue en su momento, un gran show de televisión, ahora lo pueden ver en internet, creado por Johnen Vázquez, un satírico caricaturista con un estilo único de comedia y dibujo, es fácil ver cómo todos nos podemos reflejar en la situación de Zim y su vida, casi todos hemos sido rechazados de alguna forma o en algún lugar. Pero créanme la historia de Zim es algo como nunca han visto y con este texto quise darles un pequeño panorama de qué esperar del Invasor Zim, que ahora se publica la continuación de su historia en las paginas de comics, hace varios meses comenzó a publicarse en inglés pero una de las editoriales mexicanas, Kamite, se puso las pilas  y ya es publicado totalmente en español, eso es genial porque desde un principio su creador, Johnen Vázquez, le dio ese característico humor con el lenguaje español, debido a que su madre es mexicana y padre venezolano, que nosotros apreciamos de una manera particular, porque aceptémoslo, un chiste siempre es mejor en español, por lo que les digo, háganse un favor y lean el primer número que está circulando de nuestro amigo el extraterrestre, lo disfrutarán.

 

teodoro.santos@milenio.com