Templete

:Que el escenario político en el cual se definirá la gubernatura de Coahuila es inédito en muchas variables por lo cual es fascinante para la opinión pública estatal y nacional. La primer variable razón de ser de toda democracia  es que el desenlace es impredecible. La segunda, ningún candidato obtendrá arriba del 50 por ciento. La tercera es la alta posibilidad de irse a tercios, donde todos los precandidatos aunque no salgan victoriosos si influirán en el resultado. Y por último, que el porcentaje de margen de victoria del ganador estará entre el cuatro por ciento y el seis por ciento respecto a su más cercano competidor, lo que sería el más reducido en la historia política del candidato ganador.

:Que este escenario producto del entorno complejo de los partidos  que están ejerciendo el poder y el factor del gasolinazo han generado circunstancias donde por primera vez en su historia el PRI de Coahuila depende de los resultados que obtengan sus competidores.

:Que esté difícil panorama obliga al PRI a movilizar de manera confiable a su voto duro que ronda los 450 mil votos lo cual representaría el 37.5 por ciento de un millón 200 mil que se estiman voten el próximo 4 de junio, con una participación del 60 por ciento de un padrón de 2 millones de votos que tiene  Coahuila.

:Que asegurando estos 450 mil votos el PRI y si tiene la habilidad de elevarlos  a 550 mil con sus redes estaría en una zona de confort aceptable del 46 por ciento para evitar la alternancia por primera vez en Coahuila. La guerra es de cifras y ganará quien trabaje más.


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