Templete

:Para Emilio Gamboa Patrón aplazar no es rechazo. El tema de la Ley 3 de 3 que la COPARMEX tomó como bandera y los legisladores decidieron “aguantar” para lueguito, generó una serie de reacciones en el priista que mueven a reflexión. En principio, la postura es que el Congreso de la Unión no cederá a presiones de grupos empresariales, aunque habría que aclararle al político que el Congreso tendría que obedecer a los ciudadanos y no a sus propios intereses. Señala que los legisladores tienen otras agendas ¿Si hay tanta transparencia, a qué se debe el aplazamiento del debate en torno a una propuesta ciudadana que daría más claridad?

:Que hay dos escenarios para los panistas de Durango y Coahuila. Si el Güero Aispuro gana en Durango,  colocaría a Marcelo Torres en el camino libre rumbo a la alcaldía de Torreón y Luis Fernando Salazar esperaría para buscar una diputación federal en 2018. En caso de perder Aispuro prácticamente Marcelo quedaría descartado para cualquier cosa, ya que, se refiere, las renuncias de los regidores y liderazgos de Gómez Palacio y Lerdo fueron por un descuido del ex legislador y de Jorge Zermeño. El próximo proceso electoral no sólo define Durango, también parte de Coahuila.

:Que otra encuesta circula en el ámbito político. Una ordenada por un diario coahuilense al despacho que encuesta para los panistas, Berúmen y Asociados. Lo destacado es que dentro del porcentaje que votó a favor del PRI, 54.7 por ciento, si se desarro-llaran las elecciones en este momento el que lleva delantera para ser candidato es Miguel Riquelme. Y dentro del 21.1 por ciento que optó por el PAN la mayoría quiere a Guillermo Anaya como su abanderado. Algunos fans del blanquiazul manejaron el screenshot de los porcentajes que cada político obtuvo al interior del otro numerito, para confundir al indeciso. El dato duro es el de quién ganaría la elección de desarrollarse ahora. Es un milagro: el PRI. Awwwww.

:Que Jesús de León, está trabajando y trabajando porque no se descarta para alguna de las candidaturas a la alcaldía de Torreón. Se le da el tema legislativo, pero la espinita clavada por haber perdido la presidencia no se la quita. Los adversarios reconocen que puede elevar sus bonos en cualquier chico rato. 


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