Templete

Que todo indica que la sucesión de la Gubernatura en Coahuila será una prueba de fuego. Se trata de mantener unida a la clase política priísta una vez que se decida quién será beneficiado como abanderado, por ser el perfil más conciliador para mantener la cohesión y evitar la alternancia, por primera vez en el Estado, ante el acecho del PAN que apuesta a que eso suceda, en lugar de realizar trabajo partidista y superar su propia división. 

Que por lo pronto ya existen tres personajes que han levantado la mano para irse por la libre de ser necesario: Noé Garza Flores, Román Alberto Cepeda González y Armando Guadiana. Tienen en común una “lucha” por tratar de evitar que el abanderado “oficial” finalmente logre la candidatura, la pregunta entonces sería: ¿Si es otro el candidato declinan y  se suman a su favor o aún así se van por otro partido o independientes?

Que quien continúa en enfrentamientos con los priistas del Cabildo, de Torreón es Roberto Rodríguez, el regidor que fue desconocido por el PRD. Resulta que la responsabilidad de hacer un reglamento de mascotas la tiene la síndica de mayoría pero al regidor perredista, que sufre ya de protagonismo, todo le parece mal y presentó una propuesta en el consejo de salud.

Que la síndica montada en cólera se aprestó a ir a la oficina del “rebelde”, a quien acusó de hacer tonterías y además de romper acuerdos por su constante protagonismo como si se sintiera en la Cámara Federal. El caso es que a Roberto ya se le pasó la mano, dicen sus homólogos, porque amenaza, eso aseguran, de que está cobijado desde arriba, aunque nadie aclara quién es “el de arriba”. 


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