Templete

:Que el PRI no las tiene todas consigo para el caso del Distrito 05, con cabecera en Matamoros. Por ejemplo, todos los maestros que antes apoyaban al PRI ahora son fieles seguidores de la marca “PANAL”, o sea son totalmente Turquesa y el tricolor pasó a mejor vida, para ellos. Primero Coahuila tuvo que aliarse con el PAN para contender en lo “oscurito”, por un detallito. El PRI no cumplió con un compromiso y designó a la esposa de Raúl Onofre, actual alcalde de Matamoros y enemigo político de Jesús Contreras Pacheco, como suplente de la candidata priista Flor Rentería.

:Que al romperse ese acuerdo, Contreras Pacheco lo toma como una ofensa personal. Y ahora está haciendo “labor hormiga” para arrebatarle a Flor la curul. Al final, el rumor persiste. ¿Será que la flor se marchitará o se traspasará a otro jardín? ¿Uno estatal? Dicen que nadie sabe para quién trabaja. Por cierto, muchos partidos “satélites” –en su momento del PRI- están sufriendo desde ya porque saben que pueden desaparecer en las futuras elecciones ante la escasez de militancia y de votos. Muchos pueden perder su registro, menos el PPC y la UDC.

:Que en Cambios de este sábado las opiniones en torno al proceso electoral que se vive son de decepción, de depresión y de franca angustia. Tal vez exageren, pero el hecho de que representantes del mundo Laguna (académico, empresarial y financiero) coincidan en una frase: “más que democracia, es desgracia; más que desgracia es partidocracia”, refiere mucho de lo que los ciudadanos de a pie –sin partido, pues- sienten en torno a los candidatos a diputados federales y las campañas. Otro punto de vista: ciudadanos y diputados como aquel matrimonio separado de facto, pero viviendo bajo el mismo techo y en camas separadas. Ni se ven, ni se escuchan. ¿La realidad colisiona con el mundo alterno de las campañas? 

:Que en el debate de ayer, organizado por Canacintra, la colisión se dio entre dos candidatos José Refugio Sandoval, del PRI-PVEM y Jorge Zermeño Infante, del PAN. Es obvio que cada organismo político defiende “el triunfo” de su candidato. David Aguillón, dirigente del PRI, estaba más que contento porque su “Cuqui” debatió con singular alegría, como para ir en “Caballo de Hacienda” y Zermeño, por su parte, muy confiado en su imagen y en el recuerdo “con cariño” de la respetable audiencia. ¿Qué se opina más allá de la clientela electoral?


templete@milenio.com