Templete

:Que las campañas en Durango tuvieron un arranque más bien débil y todo porque no prenden a la población, a quien soberanamente le vale un cacahuate que se esté disputando nada más y nada menos que el poder legislativo. Y ya se sabe, si gana la apatía: va a cargar el payaso a todos los partidos de oposición. Siempre que eso sucede, la estructura priista sale a votar con todo y que no estén muy de acuerdo con los candidatos “oficiales”. 

:Que en el PRI, de Gómez Palacio están muy receptivos todos para respaldar a Rocío Rebollo, aunque los panistas -con todo y que olvidan que andan en campaña- están tratando de hacerle frente a la estructura priista que nunca falla. En el arranque de campaña el domingo pasado los más aplaudidos fueron Rocío y Juan Avalos. A Marina Vitela la recibieron muy fríamente. Dicen las malas lenguas que fue la respuesta acorde a su escaso trabajo en La Laguna. No volvió ni a saludar.

:Que muchos de los que están ayudando a Rocío en realidad se están ayudando. Suben a las redes sociales lo mucho que respaldan a la candidata. El profundo amor que le tienen, pero también reflejan sus ambiciones políticas. Hay aspirantes a todo: regidores, jefes de área, diputados locales, alcaldes. Así que el cariño no es del todo desinteresado.

:Que en el partido de enfrente no hay mucho interés en la campaña. Están ocupándose de otras actividades más ligadas a la sucesión gubernamental. Sí, parece que falta mucho tiempo, pero no. Quienes desean impulsar a José Rosas Aispuro hablan de elaborar encuestas para medir su popularidad, hablan de alianzas con partidos ecologistas y hasta de la izquierda. Hablan de convenios inusitados con personajes imposibles. Pero en el amor y la guerra de todo se vale.

:Que todo mundo se pregunta qué demonios hará Esteban Villegas ahora en ese encargo que tiene de Secretario Técnico Tripartita, del IFAI. ¿Ew? Para los lectores de mensajes ocultos Esteban muy probablemente tendrá ese reflector para brillar y poder placearse a gusto. Digo por aquello de las aspiraciones y los “delfinazgos”.


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