Templete

:Que para la gente de Nuevo León resultó algo inquietante saber que el gobernador de Coahuila Rubén Moreira encabeza otra gira por Corea y China en esta semana porque sienten que está haciendo “su luchita” para arrebatar a ese estado norteño una fuerte inversión automotriz. La duda crece cuando se sabe que los acompañantes de Moreira son Fernando Purón, alcalde de Piedras Negras, el alcalde de Monclova Gerardo García y Tereso Medina, de la CTM. Hyundai, Hyundai, Kia, Kia suena como a sueño o a pesadilla, dependiendo de si la inversión se concreta en Pesquería o en la frontera coahuilense. La mala noticia: aunque vaya Antonio Gutiérrez Jardón, el lagunero Secretario de Fomento Económico  del gabinete, la inversión no apunta para Torreón. Ah, por cierto, el mandatario también se relaja un poquito. A nadie le incomodan unas pequeñas vacaciones.

:Que José Alejandro Dávila Garza, director general de giras del Gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, está ahora en el equipo de Enrique Martínez y Martínez, en una cartera de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. Para muchos el dato tiene múltiples lecturas. ¿Se avecinan cambios en el gabinete moreirista? ¿Significa que las relaciones entre el gobernador de Coahuila y el secretario mejoran? O ¿Es el juego anticipado para la renovación gubernamental en Coahuila? Para otros no hay lecturas, es una simple invitación del ex gobernador a un coahuilense para que colaboren.

:Que cuando veas “las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar”. Si David Korenfeld, renunció al cargo en la Comisión Nacional del Agua (CNA) tras el uso de un helicóptero del organismo para usos personales, lo que está tipificado como un delito, Alberto Porragas, director de Protección Civil de Torreón,  tendría qué hacer lo mismo, renunciar, para no ocasio-narle más problemas (mediáticos) a su jefe, el alcalde de Torreón, Miguel Ángel Riquelme

:Que al margen de esas consideraciones y como se recordará Porragas también incurrió en un delito al usar una camioneta propiedad del Ayuntamiento para usos personales. La empleó para viajar a Parras sin una causa laboral aparente.  No importa el ámbito, federal o municipal, el delito es el mismo. Lo más delicado es que Porragas mintió, dijo que no era él quien usó la unidad, sino un subordinado. Ayer el contralor municipal Javier Lechuga aclaró que sí fue Porragas y que se evalúa una sanción. ¿De verdad será sancionado o esperan que “renuncie” por motivos personales?


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