Templete

:Que el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Durango, Víctor Hugo Castañeda Soto, está a punto de dejar el cargo, porque así lo imponen los estatutos. En esa renovación del liderazgo, el primer paso es la renovación de los consejeros estatales para, de manera tentativa, el 27 de septiembre. De entrada, la renovación despierta el interés de los duranguenses, pero no de los laguneros, porque ningún nombre figura para defender esa posición.

:Que hasta el momento los personajes que suenan para aventarse al ruedo blanquiazul son el ex legislador José Antonio Ochoa, Juan Quiñones –también ex diputado local y sempiterno suplente de Rodolfo Dorador Pérez Gavilán- y Andrés Galván, quien retornaría “triunfal” a la escena política, resucitado por algunos grupos. Unos y otros tienen sus “apegos” por las tribus blanquiazules. Los hay quienes no quieren a los Castro Lozano de vuelta al protagonismo o de plano, quien busca una reestructuración de fondo con nuevas caras. 

:Que otro personaje, con cierto equilibrio entre los grupos, es Ricardo del Rivero. Se trata de un político oriundo de Santiago Papasquiaro, de hecho fue presidente municipal de esa población y es actual legislador local. Algunos militantes del blanquiazul consideran que de todos los políticos que aspiran a contender, Del Rivero puede ser el más moderado y quien puede unir a las distintas tribus.

:Que entre los números que debe considerar el PAN para evaluar su situación actual en Coahuila destacan que en dos distritos el PRI no perdió una sola casilla en el pasado proceso electoral. Se trata de los Distritos V y VI. El tricolor ganó el 91.62 por ciento de mil 682 secciones electorales y el 91.29 por ciento de tres mil 559 casillas. En 25 de los 38 municipios los priistas no perdieron una sola casilla electoral, lo que en términos de triunfos y derrotas habla de que el PAN no ha impactado con su propuesta. Y eso es lamentable. Les urge una reestructuración a fondo.

:Que algunos hoteles y restaurantes de la ciudad están requiriendo el pago por servicios contratados a una antigua colaboradora del ex alcalde Eduardo Olmos Castro. Aparentemente se habrían contratado servicios para festejos de carácter personal con cargo a la presidencia municipal, pero sin la autorización requerida. Fuentes señalan que pudieran concretarse denuncias formales.


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