Templete

:Que desde el viernes pasado el ex alcalde de Torreón Eduardo Olmos asiste a su oficina de Diagonal Reforma, luego de largas vacaciones por Europa. La duda es si todavia saluda a su sucesor Miguel Riquelme en términos como “Quiubo Misterios, dónde andas”, como lo hizo durante mucho tiempo. De entrada, dicen las malas lenguas, que el pasado fin de semana tuvieron encerrona. Seguro algunos consejos se prodigaron.

:Que el ex embajador de México en España Jorge Zermeño Infante recibió invitación para contender por una diputación. Sus detractores querían comprobar si el panista aun cuenta con el suficiente jalón como para atraer el voto de indecisos y hasta de priistas inconformes, pero nada. Quien puede ser el líder moral de los blanquiazules se negó, tal vez más por dignidad que por el miedo de demostrar que todavía puede atraerse el voto de muchos y muchas.

:Que, se supone, las celebraciones por el aniversario de la Toma de Torreón van “viento en popa”, pero sólo entre quienes lo están planeando -en el papel-, ya que a ciencia cierta sólo se sabe que es muy posible que el presidente Enrique Peña Nieto encabece esos festejos. Otro supuesto: la recreación de la Toma de Torreón. Puede ser el secreto mejor guardado de todos, pero algunos se asustan porque no falta mucho tiempo para ese aniversario y no les queda claro qué se organiza.

:Que para la última semana de febrero sale el estudio sobre la violencia en la Comarca Lagunera que el Consejo Cívico de Instituciones Laguna (CCIL) está concluyendo. Puede que los resultados incomoden a más de uno. Así son las mediciones. Las cifras no se pueden debatir y menos cuando los métodos se basan en las estadísticas aportadas por los cuerpos policiacos.

:Que pedirle al alcalde Miguel Riquelme que se tenga una mejor policía para garantizar un Torreón seguro por parte de Jorge Zermeño no fue lo más acertado, por el momento político en que se dió: tres policías han caído y Zermeño acompaña a José Ángel Pérez Hernández, el ex alcalde de Torreón, a quien se advirtió de la infiltración de su cuerpo policiaco por el crimen organizado. Tal vez olvidaron ese pequeño detalle, pero seguro el contrincante de Pérez en la contienda por la dirigencia estatal del blanquiazul se frota las manos.


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