Templete

:Que a la ceremonia de toma de protesta de MIGUEL ÁNGEL RIQUELME como alcalde de Torreón acudió el gobernador de Durango JORGE HERRERA CALDERA y el comandante de la onceava región militar el general CUAUHTÉMOC  ANTÚNEZ, además del legislador federal panista MARCELO TORRES COFIÑO. La lectura que algunos le dan a la asistencia de estos personajes es que habrá coordinación entre Durango y Coahuila para el tema de seguridad con el Ejército Mexicano, otra vez y que el poder legislativo estará respaldando las acciones, a pesar de las diferencias ideológicas entre los ámbitos gubernamentales.

:Que de hecho en el discurso pronunciado por el gobernador RUBÉN MOREIRA se mencionó particularmente como invitados especiales al acto tanto al gobernador de Durango como al comandante de la onceava región militar, de quien se asegura ha tomado acciones específicas contra personajes “intocables” de la región con el respaldo de la autoridad política.

:Que en su discurso MOREIRA detalló cuatro temas básicos, el primero fue la seguridad: “sigue siendo el principal reclamo de todos, y es la principal ocupación de mi gobierno”, a la vez que invitó a los ayuntamientos a que asumieran su responsabilidad constitucional en el tema para traer de nuevo la paz a las calles. No fue sorpresivo que en ese rubro se dirigiera a EDUARDO OLMOS, para recordar que se hizo lo que se tenía qué hacer en Torreón como gobierno: la depuración policiaca luego de su liga con el crimen organizado. Aunque la medida no fue dimensionada en su momento por los ciudadanos y tampoco le será reconocida por la mayoría como un acto valioso.

:Que la reflexión de MOREIRA fue dura: “aceptémoslo, segmentos de la población vieron cómodo y práctico servirse de algunos de los beneficios de la delincuencia”. Como sea el germen está controlado, pero no totalmente erradicado, la otra delincuencia, la del robo, del asalto, sigue vigente y ya tendrá que vérselas con él, el ratificado director de Seguridad, el teniente ADELAIDO FLORES.

:Que el “prietito en el arroz” fue la zona “VIP” en la toma de protesta, errores de logística provocaron que los invitados especiales se quedaran en el corredor, que invitados sin “invitación” ocuparan los lugares que no les correspondían y que aquello se convirtiera en un desorden ordenado. Al final, RIQUELME puede estar contento: todo mundo quería estar en su fiesta, de ahí la aglomeración; ya veremos si en cuatro años, durante su último informe de gobierno todo mundo quiere “estar”. Ello estará definido por su forma de gobernar.

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