Templete

:Que Eduardo Olmos aún ignora el camino que tomará, luego que termine su periodo gubernamental. Tiene varias opciones, posiblemente una diputación plurinominal, antes de que las intenciones del PRI se cumplan y se eliminen las plurinominales, si el Congreso del Estado lo aprueba. Otro camino, pudiera ser un cargo en el gabinete de Rubén Moreira, aunque en una zona poco confortable: seguridad, un área que parece dominar el alcalde saliente.

 

:Que ¿de verdad saldrán de las secretarías estatales los próximos candidatos a diputados locales para Coahuila? ¿Verónica Ramírez, Sofía García Camil, Armando Luna Canales, José María Fraustro Siller –éste último casi ungido por el gobernador Rubén Moreira-? O puede ser un simple distractor. Otros apuestan a que algunos candidatos saldrán de entre los regidores entrantes del Cabildo encabezado por Miguel Ángel Riquelme, ¿Miguel Mery?

 

:Que sí se advirtió al gobernador Rubén Moreira, en su momento, de la deslealtad del grupo político encabezado por Jericó Abramo Masso, en contra del “Diablito”, durante la campaña electoral pasada por la alcaldía de Saltillo. A veces los más interesados, son los menos informados. De todas formas no se excluye que este personaje político ya había gastado su imagen entre los saltillenses, por ser “chapulín”. Le cobraron la factura de nunca concluir un cargo.

 

:Que también el sábado, estará circulando “Ruta Norte” por las “calles” de Milenio Diario Laguna. Por otro lado, el escritor lagunero Jaime Muñoz deja la estafeta de cultura municipal a Renata Chapa, de quien por cierto, sólo resalta atributos y capacidades. “Será un relevo terso”, apunta, porque ambos comparten las mismas metas para Torreón. Se apuesta por la continuidad de algunos proyectos, pero también por la innovación gubernamental en materia de política cultural. Ahí está el detalle, diría Cantinflas.

 

:Que el General Cuauhtémoc Antúnez, se dice apasionado de su vocación y convencido. Quienes han tenido trato cercano con el personaje lo ubican como un hombre de mucha valentía. A pesar de la labor, poco comprendida y muy criticada a veces del Ejército Mexicano, al general de entrada, le tocó vigilar la marcha de dos talleres para sus nuevos subordinados: uno sobre los derechos humanos; otro de equidad de género. Por cierto, esos caminos se tomaron en la milicia desde sexenios pasados, gracias al incentivo de  una mujer lagunera: Marina Arvizu.