Templete

:Que Xavier Herrera, el contralor del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento de Torreón impuso nuevas reglas en la paramunicipal. A diferencia de Jesús Campos, el antiguo “responsable” Herrera reunió a todo el personal -sindicalizado y de confianza- “para leerles la cartilla”. En principio, eliminó las horas extras, porque eran un absurdo, todo mundo tiene la obligación ahora de trabajar eficazmente durante el tiempo que le corresponde. Y además no se tiene liquidez para cubrir esas demandas.

:Que, por otro lado, Herrera también eliminó los permisos especiales para abandonar el trabajo y solicitó muy “amablemente” a los empleados de SIMAS que dejen de llevarse las herramientas a sus ferreterías, -ustedes saben, les dijo, a quién me refiero- so pena de ser despedidos y procesados. Todo indica que los tiempos de desenfreno laboral se acabaron. Ahora, todo mundo se pregunta si era tan complicado haber impuesto este esquema desde el principio o de plano “faltaron pantalones”.

:Que era público y sabido entre las cámaras empresariales de La Laguna el hecho de que en la Dirección de Fomento Económico de Torreón no había recursos para nada. El director Fernando Felix Aizcorbe como primera tarea solicitó el apoyo de estos organismos para amueblar su oficina y ponerla más digna. Era notorio que una oficina de promoción económica no tenía ni para moverse aquí “tras lomita”, mucho menos para ofertar a la región en el extranjero.

:Que el pasado miércoles el alcalde electo de Torreón Miguel Ángel Riquelme Solís estaba en la Ciudad de México gestionando ya recursos económicos para dos proyectos. Una parte del dinero para el espacio público que pretende construir en La Jabonera y otros recursos ante la Comisión Nacional del Agua, para el tema del agua. Cuando menos busca arrancar con mucha aplicación en dos servicios de los que la gente más se queja: alumbrado público y agua.

:Que viejos proyectos pueden reactivarse sólo con voluntad. El revivir el centro histórico puede ser uno. Ahí, hay mucho terreno disponible, aunque no hay seguridad. Algunos piensan que teniendo seguridad y certeza en la propiedad se puede avanzar en el tema del rescate, otros le apuestan a que la presidencia municipal puede atraer gente. Los pabellones comerciales, los museos y los teatros por sí solos no atraen todo lo que se debiera a la población. Tampoco la nostalgia por el pasado. Hace falta más atención en los servicios.