Tecnológico de Monterrey

Nuestros “modelos mentales”

Cuando pensamos, actuamos, hablamos y estructuramos ideas lo hacemos siempre con base en nuestros conocimientos y experiencias previas, mostrando patrones que se les llama modelos mentales, los cuales actúan de manera casi inconsciente en todo momento. Para enriquecer los procesos de aprendizaje sería de gran ayuda reconocer dichos modelos y sus elementos.

Los modelos mentales son estructuras a través de las cuales interpretamos la realidad y todo lo que nos rodea. López-Vargas (2007) menciona que los modelos mentales son un conjunto interrelacionado de representaciones individuales que están en la base de la conducta e interacción social; es decir, se encuentran relacionados no sólo con la experiencia y el conocimiento, sino también con los procesos de pensamiento, los cuales dependiendo de la personalidad y la genética actúan diferente en cada ser humano. Algunos elementos que componen nuestros modelos mentales son los conocimientos adquiridos, las experiencias previas y las estructuras cognitivas.

Los conocimientos adquiridos en la escuela, en la familia y en el medio en el que nos hemos desarrollado, a través de nuestra historia, son más comunes de identificar que nuestro tipo de estructuras cognitivas y las experiencias que nos han marcado.

Las experiencias previas se manifiestan, básicamente, en nuestras creencias; para identificarlas debemos preguntarnos sobre el origen de nuestro pensamiento, ya que, como menciona Pajares (1992), el sistema de creencias de un individuo está compuesto por creencias, actitudes y valores, afectado por la percepción individual y fortalecido con el uso y el tiempo.

Finalmente las estructuras cognitivas se manifiestan en el desempeño de tareas, los perfiles de estilos varían en función de las tareas y las situaciones de cada individuo; Sternberg (1999) menciona que algunos estilos que se pueden reconocer son: el legislativo que tiende a la imaginación y creatividad; judicial que se inclina a enjuiciar, analizar, evaluar; y finalmente, el ejecutivo que responde cuestiones de qué, quién, cómo, cuándo, favoreciendo la descripción y el resumen.

Tanto en las aulas como fuera de ellas es imprescindible considerar los modelos mentales, para posibilitar los procesos de aprendizaje en todos los niveles educativos.

Referencias

López-Vargas, B. (2007). Desde las teorías implícitas a la docencia como práctica reflexiva

Pajares, Michael (1992). Teachers’ beliefs and educational research

Sternberg, R. J. (1999). Estilos de pensamiento

Dra. Laura Margarita  Roa Sánchez

lroa@itesm.mx