Tecnológico de Monterrey

¿Por qué no tienen éxito las nuevas ideas?

Cuando hablamos de tecnología, siempre queremos estar a la vanguardia con el iPhone o Galaxy más moderno. Las grandes empresas de tecnología están de acuerdo con este comportamiento y están en una constante carrera por innovar y tener siempre el producto más reluciente y con las características más avanzadas. Pero no siempre ocurre lo mismo en todas las industrias, toma por ejemplo el cine. En estos meses de veranos hemos tenido películas como Los Vengadores Era de Ultrón, Mad Max Furia en el Camino o Jurassic World. Todas películas sumamente anticipadas y que sin duda serán un éxito en taquilla, pero ninguna de ellas es “innovadora”. Todas son secuelas (una es una onceava parte) de marcas bien conocidas por su audiencia. Si tienen éxito no pediremos algo “innovador”, si no más de lo mismo. Y esto ocurre en la televisión, los libros, la música o los videojuegos en dónde a veces castigamos con la indiferencia a las propuestas diferentes y frescas. ¿Por qué pasa eso? Es cierto lo que muchos dicen, los consumidores no saben lo que quieren, por ello es que los académicos se han dado a la tarea de entender mejor a los mercados. Por ejemplo, la teoría de la difusión de la innovación (que lleva en existencia más de medio siglo) trata de entender como es que adoptamos nuevas ideas en función de sus características. Dos de las que considero más importantes son la ventaja relativa de una innovación y la compatibilidad que tienen con nuestras tradiciones y valores.  La idea es que solo aceptaremos una nueva idea si nos trae algún tipo de beneficio que las ideas viejas no nos traen, no aceptamos lo nuevo porque es nuevo, solamente porque es mejor. Y además esto es relativo a cada persona ¿Cuántas personas conoces que no utilizan smartphones porque creen que son más complicados que la tecnología de hace ocho años? Tampoco adoptaremos nuevas propuestas si son incompatibles con los valores individuales o sociales o bien no cumplen con nuestras ideas basadas en experiencias previas. Y esto es valido para productos, servicios, arte, ideas, políticas e incluso personas. Si quieres ser percibido como una persona más innovadora y vanguardista ponte a pensar ¿de qué manera puedo sacar provecho de las nuevas ideas y que experiencias me impiden aventurarme a lo desconocido? No es solo cuestión de tener el gadget más moderno.

Juan Esteban Sánchez Rodríguez

esteban.sanchez@itesm.mx