Tecnológico de Monterrey

La danza del amor en la familia

Los desequilibrios se producen cuando se piensa hacer feliz a alguien dándole todo lo que desea...

Uno de los retos más difíciles al que nos enfrentamos los seres humanos, tanto en el día a día como a lo largo de generaciones, es el de equilibrar los intereses del individuo con los intereses del colectivo: familia, sociedad y sistema de gobierno. (1)

A pesar de que el ser humano necesita de otros para poder vivir, al crecer desea tener una vida ininterrumpidamente individual sin reparar en las necesidades de los demás.

En el ámbito de la familia la individuación y pertenencia de los hijos suele atravesar por dos experiencias opuestas y complementarias, Erich Fromm llamó a la primera el amor incondicional de la madre,  en el cual los hijos se viven especiales y cuidados en su ser interno por un amor que no  exige algo para recibirlo.

La segunda experiencia es el amor condicional que el autor asocia con la figura paterna quien  solicita de los hijos ganarse lo que quieren y atenerse a las consecuencias de las decisiones que toman. (2)

En ambas experiencias del amor, el incondicional y el condicional, los hijos encuentran la seguridad, confianza y autoestima de ser queridos y respetados por ser quienes son; y por otro lado salir al mundo a ganarse un lugar en la sociedad, en un contexto en dónde no son especiales y  el actuar de manera correcta y útil para los demás genera confianza, compromiso y un sentido de vida.

Un elemento útil para los padres de familia en esta labor de equilibrar dichas expresiones del amor es tener en cuenta que, deseos y necesidades para vivir son dos cosas distintas;  los deseos se asocian a la gratificación, el ego, lo inmediato, placer, etc. y las necesidades para vivir con el desarrollo, crecimiento, salud, bienestar físico y mental.

Los desequilibrios se producen cuando se piensa hacer feliz a alguien dándole todo lo que desea o por lo contrario el hogar se vuelve un campo dónde sólo cuentan logros, obediencia ciega y no hay un respiro para la lógica irracional del alma humana.

Balancear ambas expresiones del amor a través de identificar deseos y necesidades permite la crianza de hijos seguros y confiados para ir a la vida; respetando a los demás y respetándose en sus limitaciones y logros.

El Tecnológico de Monterrey, Campus  Hidalgo, consciente de la importancia  de conocer y entender las  actitudes y  buenas practicas familiares, siempre  reconoce y transmite  la  importancia  de la  familia  como  base  de la  sociedad  y  de nuestros  alumnos para  su  mejor  desarrollo.

Marinoff, L. (2011) El poder del Tao España: Ediciones B, (2) Fromm, E. (2007) El arte de amar: Paidós

LIC. JOSÉ LUIS MELÉNDEZ APODACA

jlma@itesm.mx