Tecnológico de Monterrey

Retomar el sentido

Buscar el bienestar para la mayoría de adolescentes y jóvenes no se encuentra en la lista de prioridades, luchar por igualar estereotipos que los medios de comunicación presentan como idóneos, compartir información con rapidez, acceder fácilmente a la tecnología y poner los intereses propios sobre los de los demás, caracterizan las actividades que terminan convirtiéndose en hábitos de la vida actual.  Se han transformado las prioridades de quienes comandarán el mundo en algún momento, es difícil encontrar quien entienda la importancia de los momentos de tranquilidad que propician la reflexión, ahora le llaman soledad; casi imposible realizar reuniones sociales que puedan  darse sin el consumo de sustancias que alteran el funcionamiento natural del organismo, quien puede sostener un “no” ante la insistencia de los amigos. Estos son ejemplos de comportamientos que se ven absurdos a los ojos de adolescentes y jóvenes que no conocen el esfuerzo ni el interés por obtener bienestar. En estos momentos no interesa la explicación que pueda darse sobre el cómo saberse valiosos los lleva a respetarse a sí mismos y por ende al reconocimiento de cada individuo, cuesta entender que lo material es poco importante comparado con la riqueza personal. Pareciera que los esfuerzos de las generaciones previas por salir adelante y el deseo de que los más jóvenes no tengan obstáculos en el camino ha propiciado que sus comportamientos más allá de llevar a una vida saludable, se encuentren de manera directa con situaciones de riesgo que terminan dañándoles. Es así como toma un papel primordial y urgente el promover espacios tanto informativos como formativos que les brinden la posibilidad de participar en grupos que construyan, que les permita la reflexión sobre temas de relevancia y que busquen beneficios para la sociedad, que tengan más peso estas opciones que la facilidad con que se pueden formar hábitos que destruyen además de la salud física y mental el futuro de cualquiera.

La tarea es demostrar por medio del ejemplo y la congruencia que la formación de hábitos positivos cuesta, pero a final da la satisfacción.


Monserrat Estrada Sánchez

monserrat.estrada@itesm.mx