Tecnológico de Monterrey

Certificación de servidores públicos, una fortaleza para nuestra sociedad

El sector público es sumamente estratégico dentro de la configuración de nuestro tejido social debido a las actividades tanto de gobernanza que le corresponde, para asegurar la predominancia de una Estado de Derecho donde el orden y la armonía se corresponda con los intereses de la comunidad, como la de una administración eficiente de todos los recursos que aportan cada uno de los ciudadanos en lo individual o colectivo, vía impuestos, para impulsar las obras y programas de desarrollo que se requieren para nuestra sociedad.

Estos servicios y desarrollos que entrega el Estado a la comunidad se realizan a través de los servidores públicos que colaboran de manera subordinada a él, y que están empoderados para ser los conductos mediante los cuales se canalizan estos recursos con la conciencia de que corresponden a la misma sociedad, y la cual tiene la expectativa de que el funcionario se desenvuelva en un código de conducta donde prevalezcan principios rectores como la lealtad, la honestidad, la imparcialidad, la legalidad y la eficiencia.

Por ello, es un compromiso ineludible del Estado asegurar que su equipo de trabajo esté capacitado para desenvolverse en el marco de conocimientos y actitudes que denote un alto profesionalismo en su labor. La atención al ciudadano es un tópico al que la comunidad está muy sensible, ya que se espera que el servidor público opere de una manera cordial, efectiva y eficiente.

Así es como se genera una vinculación de alto valor entre el Gobierno del Estado de Hidalgo y el Tecnológico de Monterrey, con la finalidad de certificar las competencias en atención al ciudadano que tienen todos aquellos funcionarios públicos que se desenvuelven en un contexto de contacto directo con la comunidad.

Bajo las referencias oficiales de un Estándar de Competencia Laboral, emitido por el Consejo Nacional de Certificación de Competencias Laborales (CONOCER), se inicia en este mes un proceso de formación y evaluación de más de 1,000 servidores públicos, con lo que al final del mismo se podrá tener la confianza de que el perfil de conocimientos, actitudes y desempeños de estos funcionarios es el adecuado al rol tan importante que desempeñan, y que esta profesionalización del servicio público en nuestra entidad fortalecerá el desarrollo de la misma sociedad, todo ello como resultado de una alianza entre Gobierno y Academia que sigue generando modelos de interacción en beneficio de la comunidad.

Raúl B. Guadarrama Zamora