Desde el Tendido

Lo que pasa durante una corrida

Inicio el capítulo correspondiente al “durante” las corridas de toros. Este capítulo enumerará y narrará con ciertos detalles el sentir y el actuar de casi todos los responsables de la fiesta. Al término podrá reflexionar sobre lo que sienten y piensan los aficionados, los toreros, los ganaderos, la empresa, en fin, todos los actuantes el día de la corrida, vamos, hasta le podré narrar cómo funcionan los que venden cerveza y dulces en los tendidos.

Pues bien, empezaré por platicarles sobre un detalle que pasa casi siempre desapercibido, que es el reloj de la plaza. Si bien todos los espectáculos se rigen por tiempos en cronómetro no todos ellos inician cuando fueron anunciados, así por ejemplo, en el futbol se dice que empieza a determinada hora pero en realidad el silbatazo inicial no se da a la hora anunciada, antes se hicieron ceremonias, quizá himnos, se sortean el lado de la cancha y quién saca, se toman la foto oficial, etcétera; podría citar varios ejemplos pero no tengo espacio en esta columna para explicar cada uno. En los toros, la hora de inicio es casi sagrada, es realmente el momento en que comienzan todos los involucrados sus funciones, cada uno en sus roles y responsabilidades, todos ya están listos desde antes para escuchar los clarines y timbales que son el aviso del inicio al festejo. A esa hora no se están poniendo de acuerdo ni están definiendo nada pendiente, esto no se puede, y si quiere saber el porqué, la respuesta es simple y dura, en los toros se están jugando la vida muchas personas, no hay espacio para el error o para ajustes de planes. Incluso en algunas plazas junto a la puerta que da acceso al ruedo se coloca una persona que está avisando a todos que partirán plaza cuántos minutos faltan, esto último sí se parece al aviso que un productor de un programa de Televisión en vivo hace, es donde lo puedo comparar nadamás. Volviendo a la plaza, en el palco donde se encuentra el juez de plaza y sus auxiliares. Uno de ellos casi siempre monitorea y verifica que las manecillas del reloj den la hora exacta para dar el toque de cuadrillas, ni un segundo antes, ni un segundo después. Este toque se hace con una melodía corta de 10 tonos acompañada del redoblar de tambores y déjeme aquí decirle algo, hasta este humilde servidor que solo como aficionado práctico he tenido la oportunidad de estar en algunos festejo con novillitos, sentí que la piel se enchina y el estómago se vuelve una bolsa sin aire, de verdad que ese toque desata mucha adrenalina. Pues bien, en ese momento se deben abrir las puertas de cuadrillas por donde saldrán para “partir plaza” (término que se utiliza para definir el desfile de toreros, banderilleros, puntilleros, picadores en sus caballos, monosabios y las mulillas de arrastre, todos en este orden).

Inicialmente sale a caballo uno o dos alguacilillos vestidos a la usanza real española para “despejar la plaza” como se dice propiamente, recorren por el diámetro el ruedo llegando hasta la otra parte donde normalmente se localiza en lo alto el palco de la autoridad (En México El Juez, en España y otros países El Presidente de la corrida ), levantan con su mano su sombrero y hacen un saludo que es correspondido por el juez, el inspector de callejón que esta por dentro del ruedo en esa ubicación (ya les explicaré qué hace este personaje ahí ), les entrega una llave con listones con los colores de la ganadería que ese día lidia sus toros, ésta llave es a modo de símbolo con lo que se podría abrir el cerrojo de la puerta de toriles, acto seguido uno de los alguaciles se dirige rodeando por la orilla el ruedo para dirigirse hasta la puerta de toriles donde está esperando el “torilero” que es el responsable de recibir la llave y el que a lo largo de toda la corrida será el responsable de estar abriendo el toril para soltar uno a uno los toros de la corrida. Aquí se siente la emoción pues esto ya empezó… Continuará.

Ole !!! LA