Género en su tinta

Retos para la igualdad

Luces y sombras existen al analizar la situación y las condiciones de las mujeres en el año que recién termina. Análisis que es imprescindible a la hora de intentar ver el camino para el 2014. Si hacemos un recuento general, a nivel mundial la ONU nos muestra una serie de hechos del 2013 que pudieron favorecer a reducir las desigualdades y la violencia que aqueja históricamente a este grupo social.  Por ejemplo, en Marzo, durante el 57º período de sesiones de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW57) los gobiernos consensaron un histórico acuerdo para eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas. Por otra parte, en Senegal se nombra a una mujer, Aminata Touré, como su Primera Ministro. Mientras que Rwanda logra una cifra histórica del  63,8% de los escaños parlamentarios, siendo el único parlamento en el mundo con una mayoría de mujeres. Sin embargo, no todo fue avance. A nivel global un 35% de mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual. Estudios nacionales muestran que hasta un 70% de mujeres sufre violencia física y/o sexual a lo largo de su vida, a manos de una pareja. La trata convierte a millones de mujeres y niñas en esclavas en plena era moderna. Ellas representan el 55% del total de víctimas del trabajo forzoso y el 98% de las personas que son explotadas sexualmente contra su voluntad (OIT)
En algunos casos incluso hubo retroceso; México ha recibido cientos de recomendaciones de diversos organismos internacionales y activistas por los derechos humanos pues denuncian que los  feminicidios incrementaron hasta “alcanzar un nivel de crisis”  al aumentar más del 40%, cada día asesinan a 6.4 mujeres y el 95% de los crímenes queda impune. A lo anterior le sumamos que las mujeres fueron el grupo de población más discriminado durante el 2013, según el Conapred. Mientras que en Coahuila la Secretaría de la Mujer reportó en 2013 un incremento de hasta un 50% en el número de denuncias por violencia. Aún falta mucho por hacer en el año que inicia. Es indispensable que el Estado cumpla con la vigilancia, promoción, regulación y legislación necesarias para garantizar el respeto a los derechos de las mujeres. Sin embargo, la lista de retos es larga y compete a todas las instancias de la sociedad luchar para lograr la igualdad de oportunidades que permita el pleno goce de una vida digna y por ende contribuya al desarrollo no sólo de un grupo social, sino de naciones enteras.


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