Género en su tinta

¿Celebrar a las mujeres?

Estas últimas conmemoraciones del 08 de marzo observamos una tendencia a trivializar la fecha o peor aún, reforzar el rol de sacrificio y abnegación de las mujeres, por ejemplo al enaltecerlas por asumir múltiples actividades y soportar el trabajo y cansancio excesivo si bien lo anterior podría conducirnos hacia la valoración o visibilización del trabajo doméstico, la doble y triple jornada, etc., la realidad es que casi siempre termina sólo fomentando el arraigo de la figura tradicional de la mujer y no rompiendo y proponiendo nuevos esquemas sociales, políticos y económicos que contribuyan a liberar a las mujeres de la injusta sobrecarga de responsabilidades y limitaciones y que inversamente proporcional se convierta en mayores oportunidades para el pleno disfrute de todos los aspectos de la vida, la que ellas decidan y no la que les sea impuesta. Cuánto más cerca estemos de ello, dice la ONU, más desarrollo, progreso, crecimiento, justicia e igualdad habrá en las naciones.
Si bien no son despreciables ni rechazables las muestras de atención, detalles y felicitaciones; el sentido original de la Conmemoración va orientado sobre todo al reconocer, protestar, denunciar las condiciones de desventaja, desigualdad, discriminación que existían y que aún viven las mujeres. En este mismo espacio hemos comentado y descrito cifras al respecto. No sólo desde el análisis cuantitativo (estadístico) sino también desde el cualitativo que nos permite detectar lo que no es fácil percibir ni modificar: el arraigo cultural de una sociedad y el peso que la estructura económica y el modelo neoliberal tiene sobre ello.
El derecho formal al ejercicio del voto, el derecho formal de la educación, el derecho formal al trabajo remunerado, son algunas de las conquistas que la lucha histórica e incansable de mujeres y de algunos hombres nos han heredado. Y que han costado vidas, sangre, sudor y libertad. Existe más de una versión respecto al origen de la instauración del día, pero conducen a caminos semejantes, la lucha por sus derechos, una versión lo relaciona con el movimiento alemán de mujeres socialistas que exigían derechos políticos y electorales y la versión más difundida que lo asocia con una protesta por derechos laborales y la consecuente represión y muerte de más de 100 obreras en Nueva York. Cabe mencionar que estos logros legales, no siempre se cumplen tal como están expresados en la ley, ya que el cambio en las condiciones para que ello suceda ha sido más lento y escabroso.
Si vemos el vaso medio lleno y queremos celebrar algo, que sea a las organizaciones y personas que continúan en la lucha, porque mantienen y nos dan esperanza de conseguir la igualdad desde las diferencias. Por ejemplo, la Red de Mujeres de la Laguna agrupada por  diversos organismos que luchan por ese objetivo en común y que ese día, como todo el año, realizaron diversas acciones para conseguirlo.


tania.diazchavez@gmail.com