Meza de Redacción

¿Qué celebran las adultas mayores?

El 28 de agosto es el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores. Si bien la fecha fue instituida para visibilizar la problemática de este sector poblacional, ésta es una de las conmemoraciones que la mercadotecnia ha logrado arrancar a los Derechos Humanos. Por ello, ante las mínimas acciones contundentes en favor de una adultez mayor libre de violencia, se muestran con grandes y vistosas actividades frívolas.

Como todas las fechas nacionales y mundiales, no se trata de celebrar a las personas implicadas y luego olvidarlas por el resto del año, sino de visibilizar problemáticas específicas e intentare resolverlas.

Tratándose de la adultez mayor, el sesgo de género es inevitable, porque en una vida llena de desigualdades, la culminación de la misma no podría ser diferente. Cierto, tanto adultos como adultas mayores sufren violencia por su condición de edad, pero las mujeres son llevadas al extremo mediante la triple opresión que les da el ser ancianas, ser mujeres y, en la mayoría de los casos, ser pobres.

En un país que continúa pagando menores salarios a las mujeres y limitando su crecimiento profesional, es obvio que al final la pensión por jubilación será menor que la de los hombres, si es que tal pensión existe.

Sobre la situación de las adultas mayores en México, el Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG), del Congreso de la Unión, estableció que estas mujeres enfrentan una realidad especialmente difícil: “Los estudios y las estadísticas recientes muestran que las mujeres tienden a una expectativa de vida más larga que los hombres, lo cual no quiere decir que dicha longevidad vaya acompañada por una óptima calidad de vida. Por el contrario, viven una pobreza más profunda en la tercera edad, dado que las mujeres, a lo largo de su vida, han tenido menor acceso a la educación y se han encargado en gran parte del cuidado de las niñas y de los niños”.

Marginadas de una educación formal, excluidas del mercado laboral, dependientes de familias que consideran su trabajo como una simple ayuda, las mujeres enfrentan una vejez que muchas veces se vive en extrema pobreza.

Y sobre la problemática de las adultas mayores en Hidalgo, en 2010 el Instituto Hidalguense de las Mujeres advirtió que “las mujeres adultas mayores enfrentan rezagos en educación, salud, empleo, etc. y si a esto se suma la amplia movilidad laboral, que en algunos estados propicia que en varios de sus municipios la población se componga por niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, se observa que esta situación incide de manera directa en los altos índices de marginación y bajos niveles de desarrollo humano que se presentan; tal es el caso del estado de Hidalgo, que debido a que se encuentra entre los más pobres de la república, presenta elevada migración. Este proceso de movilidad poblacional deja a municipios como Pacula con una población de apenas 4,522, compuesta en su mayoría, por menores de edad y adultos mayores: con más del 50% de la población femenina sin acceso a la salud; 61% de las personas analfabetas son mujeres y de éstas los porcentajes más altos se registran en grupos etarios de mayores de 40 años; apenas el 18.3% de las mujeres accede al mercado laboral, etc., en síntesis, se observa una población en estado de riesgo”.

El Consejo Nacional de Población (CONAPO) identifica cuatro subgrupos en la vejez: Adultos y adultas entre 60 y 64 años (prevejez), entre 65 y 74 años (etapa funcional), entre 75 y 79 años (plena vejez) y quienes tienen 80 años y más (vejez avanzada).

Según cifras del Consejo Estatal de Población, en Hidalgo los adultos mayores en prevejez representan el 32% de los adultos mayores; aquéllos en la etapa funcional de la vejez son el42 %; los que se encuentran en plena vejez constituyen el 12% y, finalmente, los adultos en vejez avanzada son el 14%.

Para el 2050 se espera que en los grupos de etapa funcional y plena vejez se mantengan constantes pero sí habrá un notorio descenso en el número de adultos mayores del grupo de prevejez y por lo tanto un aumento en el grupo de vejez avanzada que se estima contará con uno de cada 5 adultos mayores.

Tanto para hombres como para mujeres, el proceso de envejecimiento se ha transformado. Las enfermedades que antes te mataban hoy pueden ser controladas por largo tiempo, el lado negativo de esta situación es que dichas atenciones requieren una gran inversión económica, que la población adulta mayor no tiene.

Así pues, ante crisis económicas como la actual, quien padece con mayor severidad los estragos financieros son precisamente las adultas mayores, quienes sufren hoy el triste colofón que les deja una injusta historia de vida en la que han sufrido feminización de la pobreza, embarazos y eventuales abortos mal atendidos, falta de atención médica, trabajos no remunerados, violencia de género en todos sus tipos y modalidades, además de los estragos de las inacabables dobles y triples jornadas de trabajo.

@taniamezcor  

FB: Tania Mezcor