Meza de Redacción

Las candidatas que vivieron violencia

El triunfo de Yolanda Tellería Beltrán en la contienda por la presidencia municipal de Pachuca, así como el de Gloria Romero León como diputada local por el Distrito XII de Pachuca, han acaparado los reflectores sobre la participación de las hidalguenses en los comicios del pasado domingo.

Pese a la buena nueva de que una gran política como Gloria Romero León arriba por mayoría relativa al Congreso Local y de que la capital del estado tendrá muy pronto a su primera presidenta municipal electa, ambos triunfos acaparan la atención sobre la participación femenina, y han hecho que se desvíe la mirada de otros hechos de violencia que las mujeres políticas hidalguenses sufrieron este pasado fin de semana electoral, en donde se vivieron las primeras elecciones municipales con la paridad de género obligatoria.

Primero, el viernes pasado, a dos días de las elecciones para renovar el ayuntamiento municipal, Yesenia Valdez Hernández, candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) halló en la entrada de su casa de campaña una cabeza de cerdo en el interior de una hielera. Ese día, en la madrugada, algunos pobladores de esta localidad dieron aviso a la policía municipal de que líquidos y olores extraños emanaban de una hielera abandonada en la calle de Galeana, colonia Centro, justo afuera de la casa de campaña priista, por lo que arribaron al lugar elementos policiacos, así como la candidata y su equipo, en donde encontraron la cabeza animal con los siguientes mensajes: "para yesenia de cctemplarios" (sic), y "declina x el que ya sabes o la próxima será tu cabeza"(sic).

Posteriormente, el sábado previo a la elección, las candidatas ganadoras por Pachuca sufrieron ataques impresos en panfletos, distribuidos masivamente en algunas colonias de la capital. Integrantes del Comité Directivo Municipal del Partido Acción Nacional detuvieron una camioneta que transportaba folletos en contra de Gloria Romero León y Yolanda Tellería Beltrán, candidatas panistas al Congreso Local por el Distrito XII de Pachuca, así como a la Presidencia Municipal de la capital del estado, respectivamente.

Las acusaciones vertidas contra ambas candidatas se imprimieron en papel membretado del Partido "Movimiento Ciudadano" y señalaban a Romero como ultraconservadora y a Tellería como una mujer manipulada por su esposo.

Aunque el día de la jornada los incidentes contra contendientes y militancia no incluyeron violencia por género, justo al día siguiente, el alcalde con licencia y diputado local electo por Ixmiquilpan, Cipriano Charrez, arribó a la presidencia municipal de esa localidad con la intención de echar a Jasmín Alcántara Mayida, quien fue nombrada Secretaria Municipal por Mauricio Llaca Castelán, alcalde que suple a Charrez durante este tiempo en que Cipriano se ausentó para contender por la diputación. Aparte de que este hecho es considerado como violencia política contra una mujer, cobra mayor relevancia debido a que Jasmín Alcántara es desde hace muchos años una destacada activista por los derechos de las mujeres. Fue precisamente la perspectiva de género lo que en el pasado ocasionó su ruptura laboral con Charrez, y lo que hoy genera tal rencor en el alcalde con licencia, quien luego de atacar a huevazos a la policía que intentó defender a la funcionaria y al alcalde suplente, cerró la alcaldía por varias horas, con el funcionariado adentro.

Los anteriores son sólo algunos de los actos de violencia por género de los cuales se tuvo noticia en este fin de semana de comicios, pero durante todo el proceso electoral afloró la violencia contra las candidatas, desde aquellas que renunciaron a su postulación debido a las amenazas contra ellas y sus familias, hasta las que aguantaron toda la violencia generada desde fuera y dentro de sus partidos políticos.

Edith Avilés Cano, Martha Castillo Flores, Esbeidy Sosa Campos, Dora Jiménez Lazcano, Aleida Ordaz Vargas, Leticia González Corona, son sólo algunos de los nombres de candidatas de diferentes partidos, que no alcanzaron el triunfo no por falta de méritos, sino en buena medida por la violencia que debieron enfrentar por parte de sus propios compañeros de partido, que en todo el tiempo que duró el proceso electoral, no pudieron superar la idea de tener que hacer trabajo partidista por una mujer.

Ahora viene otra situación en que los partidos políticos, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo y toda la ciudadanía debemos estar pendientes: La posible violencia política por género contra las candidatas ganadoras. Porque a las que perdieron el machismo ya las considera suficientemente castigadas, pero a las que ganaron el patriarcado debe demostrarles que la política no es su lugar, y la manera más efectiva de enseñarles el sitio que considera les corresponde, es mediante la violencia contra ellas, contra sus familias, sus equipos de trabajo o sus proyectos de gobierno.

@taniamezcor
FB: Tania Mezcor