Meza de Redacción

Mayo 28, Día por la Salud de las Mujeres

Cuando en 1995 los 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron la declaración y plataforma de Acción de Beijing, se comprometieron a trabajar la salud de las mujeres como un estado pleno de bienestar, y no sólo como ausencia de enfermedades o dolencias. Se estipuló que las mujeres deben disfrutar del más alto nivel de salud durante toda su vida, de mayores recursos para investigar y dar seguimiento a las preocupaciones de las mujeres en lo tocante a la salud, y se confirmó el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva, así como a tomar decisiones sobre su sexualidad.

Hablar de la salud de las mujeres, es referir a mucho más que el acceso de todas a una revisión médica continua y de calidad.

Hace 28 años, en 1987, el movimiento por la salud de las mujeres y feminista decidió instaurar un día de acción mundial para construir conciencia sobre un drama humano, social y sanitario: la mortalidad y morbilidad maternas.

De acuerdo con cifras de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe dadas a conocer en aquella época, morían en la región cerca de 500 mil mujeres por causas ligadas al embarazo, parto y puerperio, y por complicaciones de abortos clandestinos e inseguros, mientras que miles más quedaban con secuelas. Aquella cifra probablemente era en realidad más alta, tomando en cuenta las dificultades de contar con registros técnicos confiables.

Así, pues, la fecha acordada para la instauración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres fue el 28 de mayo, y en ese marco se dio inicio a una campaña que convocó a miles de organizaciones de mujeres en todo el mundo para desarrollar acciones de denuncia respecto de las causas de las muertes maternas, la mayor parte evitables con intervenciones y procedimientos sencillos y de bajo costo, y también con la puesta en vigor de leyes que permitiesen el aborto seguro y legal.

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, que coordinó dicha campaña histórica junto con la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos, permanentemente ha mantenido un enfoque prioritario sobre Mortalidad Materna en todas sus líneas y programas de acción. En este sentido, las estadísticas mundiales demuestran que el 99% de las muertes maternas corresponden a mujeres de países en desarrollo, cuyo riesgo de morir por causas maternas es desproporcionadamente alto en comparación con mujeres de naciones industrializadas.

Lamentablemente, la Red de la Salud de las Mujeres sostiene que “es evidente que el panorama no ha variado sustancialmente desde 1987 cuando fuera instaurado el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. De hecho, las cifras de muertes maternas son similares e incluso en algunas regiones, donde la pobreza, las epidemias y los conflictos bélicos asolan a la población, las tasas se han incrementado”.

La feminización de la pobreza que impacta directamente en la salud de las mujeres, se refiere a la desproporcionada representación de las mujeres entre los pobres, comparada con la de los hombres.

Se puede decir que la pobreza se ha feminizado si el porcentaje de mujeres en la población considerada como pobre supera al porcentaje de mujeres pertenecientes a la población, en su conjunto. Por ejemplo, si las mujeres constituyen 51% de la población global, pero 70% de los pobres, quiere decir que la pobreza está afectando de manera desproporcionada al sector femenino de la población.

La situación de la mayoría de las mujeres las enfrenta al mundo económico con menores capacidades, experiencia y contacto con el mercado laboral y, en consecuencia, menores capacidades para ganar dinero y más propensas a engrosar los niveles de pobreza.

Actualmente, la campaña internacional del 28 de mayo está coordinada por la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, y pone énfasis en una mayor información y eficacia de las políticas preventivas en el ámbito laboral que eviten los riesgos para la reproducción, embarazo o lactancia; Incorporar los derechos de maternidad y paternidad con la conciliación de vida familiar; Visualizar riesgos y enfermedades asociadas a trabajos en ocupaciones feminizadas; Abordar el acoso sexual como condicionante negativo de la vida laboral, cotidiana y de la salud de las mujeres.

Del mismo modo, se exigen los derechos para ejercer una salud sexual y reproductiva sana y libre de violencia; conocer y respetar nuestro cuerpo; relacionarnos sexualmente con quien deseemos sin presión ni violencia; buscar y sentir el placer sin culpas; no tener sexo si no lo deseamos; decidir el número de hijos e hijas que queremos tener, cuándo tenerlos, o bien no tenerlos.

Un Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres resulta imprescindible, no para conmemorar, sino para visibilizar la enorme inequidad de acceso a la salud integral que padecemos las mujeres en todo el mundo.

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