Meza de Redacción

Feliz día del retrete


"Ahora sí ya lo escuché todo", "para festejar a mi inodoro le voy a dar lo que más le gusta", "¿Con estos días mundiales quieren que los tomemos en serio?" "¿Día del retrete? El chiste se cuenta solo"

Las anteriores han sido algunas de las expresiones menos escatológicas que se han expresado en las redes sociales en torno al 19 de noviembre, Día Mundial del Retrete.

Es una conmemoración joven, apenas lleva tres años, pero es una de las más populares por todas las bromas que se hacen en torno al festejado, o mejor dicho, al conmemorado.

Más allá de la lealtad y la gratitud que se expresa en la Internet "al amigo fiel que acepta lo que nadie más", el Día del Inodoro es una implacable demostración de cómo hemos perdido la noción de lo que implica no tener inodoro.

"Quienes se burlan del #DíaDelRetrete, pasen un día completo sin él, y verán que hasta fiesta la hacen" dijo una cibernauta, y aunque tiene toda la razón, el motivo de la conmemoración mundial es mucho más profundo.

Unas 2 mil 500 millones de personas no tienen acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas, como retretes o letrinas, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), quien al respecto señala: "Esto conlleva unas consecuencias trágicas para la salud, la dignidad y la seguridad humanas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico".

Con el hashtag #NoPodemosEsperar, el objetivo de la conmemoración es mostrar la amenaza de violencia sexual a la que se enfrentan las mujeres y las niñas debido a la falta de intimidad, y también las desigualdades presentes en el acceso al saneamiento. Por lo general, los retretes siguen sin adecuarse a las necesidades específicas de ciertos grupos de población, como las personas con discapacidad, las personas adultas mayores, las mujeres y niñas, que requieren instalaciones para atender su higiene durante la menstruación.

El Día Mundial del Retrete es la ocasión para llamar a la acción y resaltar la imperiosa necesidad de abandonar la práctica de la defecación al aire libre, especialmente en el caso de las mujeres y las niñas, quienes son particularmente vulnerables.

Ban Ki- moon, secretario general de la ONU, dijo en su mensaje del Día Mundial del Retrete que el acceso a retretes seguros y limpios anima a las niñas a permanecer en la escuela. Para quienes no conocen esta problemática de manera directa, tal aseveración les resultará increíble.

La solución del problema del saneamiento requiere una alianza mundial, asegura Ban. Éste es un aspecto especialmente crucial a medida que los países tratan de formular un programa de desarrollo sostenible para el período posterior a 2015. "Cumplir el objetivo del saneamiento para todas y todos consistirá en políticas específicas, una mayor financiación y una planificación detallada y sustentada en una firme voluntad política". Las comunidades necesitan apoyo para eliminar la defecación al aire libre. Las actividades de promoción deben redoblarse y los tabúes deben romperse.

Cuando una niña no cuenta con retrete en su vivienda, sus posibilidades de ser violada sexualmente son mucho mayores, ya que la defecación al aire libre incrementa el estado de vulnerabilidad. A eso se refiere la ONU cuando hace este llamamiento a la Acción en Materia de Saneamiento, a movilizar las iniciativas mundiales, nacionales y comunitarias dirigidas a mejorar la higiene, a modificar las normas sociales y a eliminar la defecación al aire libre antes de 2025.

"Tenemos la obligación moral de acabar con la defecación al aire libre y tenemos el deber de velar por que mujeres y niñas no corran peligro de ser víctimas de agresiones o violaciones simplemente porque carecen de acceso a servicios de saneamiento. En el Día Mundial del Retrete no debemos escatimar esfuerzos para lograr que las mujeres y las niñas en todo el mundo gocen de igualdad, dignidad y seguridad", concluye Ban Ki-moon.

Por ello la conmemoración del Día Mundial del Retrete es una de las que menos deberían prestarse a broma. Porque a veces olvidamos que no toda la gente vive en las mismas condiciones que nosotras.

Durante muchos años y con imprecisión histórica se atribuyó a la reina María Antonieta la frase "¿El pueblo tienen hambre? Pues que coma pasteles", aunque parece poco probable que una mujer con la cultura y la preparación de esta reina hubiera dicho algo semejante, esta visión de la vida nos permite ejemplificar en muchas ocasiones la falta de sensibilidad de los gobiernos y las sociedades ante el sufrimiento de la mayor parte de la población.

Claro, los Días Mundiales no son para festejar sino para conmemorar, pero en el caso del Día Mundial del Retrete, lo mejor sería poder cambiarle la vida a millones de mujeres y hombres en todo el mundo que sufren la inevitable defecación al aire libre, no sólo con un retrete, sino con drenaje eficiente y servicio de agua potable dentro de su propio hogar.

@taniamezcor  
FB: Tania Mezcor