Meza de Redacción

Día de las Habilidades de la Juventud

"La juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo" o "Si la juventud supiera y la vejez pudiera" son algunas frases y dichos que estereotipan a la juventud como personas impulsivas, alejadas del conocimiento y de la ecuanimidad. Pero es eso, un estereotipo construido por quienes tiene el poder (y ya no la juventud)

Aunado al sistema capitalista que mira a todas las personas como mercancía de uso o de cambio, los estereotipos contra la juventud han contribuido a la creación de grandes brechas de edad, que colocan a la mayoría de las y los jóvenes en la pobreza.

Ante esta situación, la Organización de las Naciones Unidas, a través de la oficina para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, lanzaron desde el año anterior la conmemoración del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, el 15 de julio, sustentado en el elevado número de jóvenes en desempleo. Ambas instancias reconocen que el fomento de la adquisición de habilidades por la juventud mejoraría su capacidad de tomar decisiones con conocimiento de causa en relación con la vida y el trabajo y les empoderaría de manera que puedan acceder al mercado laboral en evolución.

La resolución de la ONU con la cual se establece la conmemoración de esta fecha invita a todos los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales, así como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones dirigidas por jóvenes, "a observar de manera adecuada el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, de conformidad con las prioridades nacionales, por medios como actividades educativas, campañas y actividades de voluntariado y concienciación".

Con motivo de la conmemoración de este Día Internacional, la UNESCO ha asegurado que los índices de desempleo juvenil se han incrementado en el último decenio en todo el mundo. Uno de los principales motivos de su alto nivel global es la creciente disparidad entre la oferta y la demanda de competencias, algo que afecta sobreproporcionalmente a los jóvenes, particularmente en los países en desarrollo. Los desfases de competencias pueden adoptar formas diferentes: algunos países, por ejemplo, pueden tener una oferta excesiva de trabajadores cualificados y un déficit simultáneo de empleos correspondientes; en otros, las y los jóvenes pueden simplemente carecer de competencias básicas como la lectoescritura y numeración que les permitan encontrar un empleo o iniciar su propio negocio. Considerando que las personas jóvenes son una proporción amplia y en aumento de toda la población activa del mundo, sus perspectivas de empleo afectan al futuro crecimiento económico. Por otro lado, naturalmente, un desempleo prolongado puede surtir efectos devastadores sobre el bienestar y la autoestima económicos y personales de la propia juventud.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece la existencia de unos 76 millones de jóvenes de ambos sexos desempleados, lo cual representaba un incremento del 14 por ciento con respecto a diez años antes. Los jóvenes tienen tres veces más probabilidades de estar desempleados que los adultos

Uno de cada cinco jóvenes, es decir, 125 millones de jóvenes, trabajan pero viven en la extrema pobreza (con menos de 1 dólar de los Estados Unidos al día). El problema del desempleo y el subempleo juvenil es una gran preocupación tanto para los países industrializados como para los países en desarrollo.

En el mensaje oficial ante la conmemoración del 15 de julio, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, señaló que en el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, la comunidad internacional pondrá de relieve la importancia de ayudar a las y los jóvenes a mejorar sus propias habilidades para contribuir a un futuro común.

"Aunque hoy en día hay más jóvenes que tienen, en general, más oportunidades educativas que antes, todavía existen unos 75 millones de adolescentes que no asisten a la escuela, no tienen acceso a la educación de calidad que merecen y no pueden adquirir las aptitudes que necesitan", aseguró Ban y sostuvo que es posible que veamos una población joven comprensiblemente frustrada, pero ese panorama es incompleto. Con las habilidades adecuadas, esa juventud es la fuerza necesaria para impulsar los avances en todo el programa mundial y construir sociedades más inclusivas y dinámicas.

En todo el mundo, la inversión política, social y económica en las y los jóvenes reducirá la pobreza y elevará el empoderamiento y autoestima de la juventud. Con estas herramientas, las personas jóvenes pueden realmente contribuir en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (programados para ser alcanzados del año 2015 al 2030) con lo cual realmente se logrará la construcción de una sociedad justa e igualitaria, que hoy está muy lejos de existir, no sólo en México, sino en todo el mundo.

@taniamezcor
FB: Tania Mezcor