Meza de Redacción

2015: Año de Beijing +20

“Si hay un mensaje que debe recordarse

de esta conferencia, que sea

 que los derechos humanos son los

 derechos de las mujeres y que los derechos

de las mujeres son derechos humanos, de una vez por todas”.

Hillary Rodham Clinton

Beijing, China. 1995

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en cuyo marco se aprobó la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, fue una gran oportunidad para mujeres y hombres de todo el mundo intercambiaran experiencias y establecieran compromisos en pro de los derechos humanos de las mujeres.

Distintas voces de mujeres que entonces participaron y que actualmente siguen involucradas en el activismo por los Derechos de las Mujeres, hoy levantan la voz no sólo para promover el encuentro mundial de Beijing +20 que tendrá lugar este 2015 en Estados Unidos, sino para recalcar las cuentas que los gobiernos del mundo tienen pendientes que desde hace 20 años con las mujeres.

Edelfride Barbosa Almeida es economista y fundadora de Morabi, una de las primeras ONG en Cabo Verde en promover la igualdad de género, recuerda que hace 20 años en China se vivió “un momento de emoción y de un simbolismo político y cultural sin precedentes. Me pareció sorprendente que se escucharan y debatieran abiertamente distintos puntos de vista y reflexiones, todos en aras de un propósito único e inquebrantable: la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres y los hombres”.

Los objetivos, las prioridades y los llamados a la acción que se acordaron y realizaron en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer siguen siendo importantes como referencia para medir los avances realizados hacia el logro de las metas. La Declaración de Beijing consolidó visiones, enfoques y conceptos, y estableció objetivos que siguen siendo válidos, pero la asignación de recursos financieros y técnicos ha sido insuficiente. 

Un resultado de gran trascendencia de la Conferencia de Beijing, asegura Barbosa Almeida, ha sido la creciente visibilidad de la violencia contra la mujer como una violación de sus derechos humanos.

Kathie Bolognese, participó en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing. Hoy es integrante de la Junta del Comité Nacional Estadounidense de UN Women-Metro NY Chapter, una organización no gubernamental independiente que respalda la misión de ONU Mujeres en materia de igualdad de género y empoderamiento de las mujeres. Ella señala: “Recuerdo como si fuera ayer la atención mundial que acaparó la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing y el entusiasmo de  las 30 mil mujeres y hombres participantes, representantes políticos y de medios de comunicación que se reunieron para compartir experiencias y dar a conocer los problemas críticos que obstaculizaban el progreso de las mujeres”. Entonces, como ahora, se realizaron foros alternos de ciudadanas que visibilizaron el doble discurso de sus gobiernos. En 1995 no existían las redes sociales, por lo que las feministas que asistieron a la conferencia paralela de Huairou, a las afueras de Beijing, recorrieron penosamente bajo la lluvia las calles enlodadas para conectarse, colaborar y reunirse con sus homólogas extranjeras.

Para Bolognese la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, que tanto costó conseguir, “sería y sigue siendo una promesa incumplida”. Si bien se ha constatado un aumento en la toma de conciencia, las estructuras políticas y las acciones para hacer progresar los derechos de las mujeres, y la ONU ha dado un paso sin precedentes con la creación de ONU Mujeres para acelerar ese progreso, los gobiernos apenas han avanzado en el mandato de implementación de la Declaración de Beijing.

Las mujeres y las niñas siguen sufriendo de forma desproporcionada los problemas de la pobreza, la falta de acceso a los espacios de toma de decisiones, a la educación y la salud, siguen siendo víctimas de violencia de género y no se respetan sus derechos humanos.

Al día de hoy, nada ha menoscabado los objetivos del acuerdo de la Declaración de Beijing. Las inminentes revisiones de Beijing+20, la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad sobre la Mujer, la Paz y la Seguridad, los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen un momento único de convergencia que podemos aprovechar para hacer realidad el cambio.

Wanda Nowicka, entonces activista ciudadana por los derechos de las mujeres y hoy integrante del Parlamento polaco, recuerda a veinte años de haber participado en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, que entonces lo que más llamó su atención en un mundo sin Internet masivo, fue conocer “la cantidad de problemas que compartimos, pese a las numerosas diferencias entre nosotras, como la violencia, las restricciones al aborto y otros derechos reproductivos, la discriminación en el mercado laboral y muchos obstáculos que nos impiden la participación política.

En este 2015 la conmemoración del Beijing +20 será sin duda el evento mundial más importante para las feministas, y para quienes desde distintas trincheras luchamos por los derechos humanos de las mujeres, ya que la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer estableció los estándares de igualdad de género más altos,  aún cuando hasta ahora es más lo que falta por cumplir, que lo que se ha conseguido implementar de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing.

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