Estado fallido

¡Ustedes no pueden con la verdad!

Me emociona mucho saber lo que está ocurriendo en la televisión estadunidense cuando hablamos de hacer teatro en vivo. Lo han hecho con grandes musicales como La novicia rebelde, Vaselina y El show de terror de Rocky, siempre con resultados que rebasan las expectativas. Es completamente en vivo, montado como la obra, pero adaptado para televisión y con la emoción de saber que cualquier cosa puede pasar en cualquier momento, es algo que, sin duda, vale la pena vivir.

Ahora, no me voy a meter en la discusión que tuvimos la semana pasada cuando hablamos de Netflix y las películas. “El cine se ve en el cine”, y no falta quien ya ha dicho con estos experimentos: “El teatro se ve en el teatro”. Pues por supuesto que sí, pero esta es una experiencia muy distinta, esporádica y que verdaderamente me emocionaría ver que alguna televisora mexicana se la aventara un día de estos. ¿Quieren ponerse retos para competir contra el streaming? Regresen a los mejores tiempos del entretenimiento en nuestro país. Los de las radionovelas en vivo. Solo que en la televisión. Inténtenlo. Demuestren que hay con qué.

Ahora, ¿por qué me dio por esto? Porque la cadena NBC acaba de anunciar que hará una versión completamente en vivo de lo que nosotros conocemos como la película Cuestión de honor (A Few Good Men). Sí, esa en la que Tom Cruise y Demi Moore se enfrentan al coronel Jessup, interpretado por el formidable Jack Nicolson, respecto a un juicio interno de un par de soldados que están en Guantánamo, Cuba, y que son acusados de matar a un compañero.

Solo que ahora la NBC volverá a usar la magia de Alec Baldwin, quien ya le pide a gritos a la gente que no lo identifiquen por siempre como el otro presidente Trump (el inteligente). Así que se va a aventar uno de los personajes más interesantes de la historia moderna del teatro (se estrenó en el escenario del Music Box de Broadway en 1989) y tres años después brincó con éxito de clásico instantáneo a la pantalla grande.

Aaron Sorkin, quien ha escrito algunas de las mejores series de televisión de todos los tiempos (The West Wing, SportsNight, The Newsroom) es también ampliamente conocido por dos cosas. El famosos walk and talk, lo cual en televisión se traduce como largas secuencias, generalmente en pasillos extensos donde los personajes hablan, hablan y hablan hasta llegar a algún remate importante, todo sin cortar. Otra característica del trabajo de Sorkin es la cantidad de palabras que usa para sus personajes. Todos hablan rapidísimo y sin la menor duda tienen muchísimo qué decir. Ni siquiera los directores de sus series, obras o películas tienen permiso de mover ni una sola coma de los textos. En otras palabras, para muchos de sus fans la conclusión ha sido que la dirección viene desde la página.

Y por último, Aaron Sorkin suele tener un enamoramiento con algunas cosas que en este momento en particular son extraordinariamente importantes. El poder y la ética con la que se aplica. La verdad en la información, en particular en las noticias. Y la televisión en vivo. Ha hecho tres programas distintos acerca de cómo es producir un programa de televisión en vivo (Sportsnight, Studio 60 and the Sunset Strip y The Newsroom).

¿Se imaginan lo alucinante que será ver Cuestión de honor en vivo el próximo año por televisión? Tenemos que ver quién lo llevará a México. Y mejor aún, insisto, televisión abierta: si algo no nos falta son grandes textos y mejores actores de teatro. Inténtenlo. Podría ser algo hermoso. ¿Qué más pueden perder a estas alturas? 

Twitter: @SusanaMoscatel