Estado fallido

Sigan fregando a Cuarón ¿eh?

En Ciudad de México diario se cierran calles por un millón de motivos. Y siempre hay un contingente de policías protegiendo, ya sean a las miles o las veinte personas que decidieron tomar las calles en ese preciso momento, a pesar de los que resulten afectados por ello porque, pues así son las cosas ¿no?

Las autoridades tienen tanto miedo de parecer represoras ante las cámaras que más seguido que no, protegen los derechos de las minorías sobre las absolutas mayorías. El tema, por supuesto, es delicado, complejo y absolutamente imposible de resolver en este espacio. Pero sí hay suficiente lugar en esta columna para preguntarnos lo siguiente: ¿Que la gente de verdad puede aguantar eso, día con día, pero no soporta que les cierren una calle para que uno de los mejores cineastas del mundo, uno mexicano por cierto, regrese a su país a trabajar?

Bien podría no importarles ni una pizca de nada el trabajo de Alfonso Cuarón. Allá aquellos que se lo pierdan. ¿Pero han considerado la cantidad de trabajos que se están generando por traer esas producciones a nuestro país? ¿Lo más importante que resulta ahora que se haga cine de gran calidad con el sello de México ante el mundo? ¿Que la fuga de talentos no siga porque cada vez que alguien quiere hacer algo importante en nuestro país hay decenas o centenares de personas que antes de averiguar qué está pasando, dicen categóricamente que “no”?

Como reportó nuestra compañera Ivett Salgado aquí en ¡hey!, la producción de la película Roma se disculpó por las molestias generadas (¿saben de alguien más que cierre calles que haga eso?) y encima de todo agregó en un comunicado: “Intentamos minimizar los inconvenientes generados por nuestra filmación y logramos completar las escenas que requerían el cierre del tramo entre Circuito Interior y Bicentenario un día antes de lo previsto”.

Todo esto para recrear la represión estudiantil de 1971 conocida como El Halconazo. ¿Qué querían? ¿Qué rentaran un estudio en Vancouver o Los Ángeles para contar ese tan doloroso capítulo de nuestra historia?

A diferencia de lo ocurrido en la delegación Cuauhtémoc al inicio de esta filmación, donde el jefe de la demarcación, Ricardo Monreal, armó un numerito hace semanas (grabándose y transmitiendo para las redes él solo), haciéndola de superhéroe sin saber que todos los permisos estaban en orden; en la Miguel Hidalgo ocurrió algo distinto con Xóchitl Gálvez, quien habló con los vecinos (y con ¡hey! cuando la buscamos para comentar el hecho) y apoyó dentro de sus posibilidades los breves días de filmación ahí. Cierto, Monreal ofreció disculpas. Cierto, en la Miguel Hidalgo aún se quejaron los vecinos. Y cierto también… ¡Qué difícil hacemos las cosas cuando se quieren hacer bien, caray!

¿Si ustedes fueran Alfonso Cuarón no estarían tristes, contemplando ese muro que está por construirse, sabiendo que de su propio lado hay más razones y conflictos que incentivos para sacar adelante el Séptimo Arte? Y créanme, ahora más que nunca es importante a más no poder. Necesitamos que los mejores del mundo se queden en México. No salgan corriendo porque los cangrejos no los dejan pasar.

¡Que alguien me explique!

¿Qué será de nosotros en un mundo donde ya no existe Juan Gabriel y el Potrillo tuvo que demandar a Luis Miguel?

Twitter: @SusanaMoscatel