Estado fallido

Sobredosis y miedo al compromiso

Hasta hace poco, cuando la gente se quejaba de que de pronto habían demasiadas buenas series en la televisión, yo me reía y decía: “También hay cientos de miles de extraordinarios libros, pero no sentimos que tenemos que leerlos todos, ¿o sí?”.

 Pues no sé si es que se me está contagiando el fenómeno de “miedo al compromiso” o que de pronto caí en cuenta de cuántos de esos libros no he leído, precisamente por andar viendo series tan buenas, pero me empecé a contagiar de esa angustia y sé que no estoy sola.

Hace un par de días, cuando mostraron el adelanto de la última temporada de Game of Thrones, escuché de dos personas completamente distintas estos comentarios que me hicieron muchísima gracia, pero que, a la vez, me dieron un poco de miedo. Una dijo: “Es como mi última relación. Después de todo lo que viví con ese hombre, que me traicione así solo hará que no confíe en ninguna otra serie otra vez”. Refiriéndose al hecho de que GOT solo tendrá siete capítulos y que se va de su vida sin explicación ni motivo. (Sí los hay, pero  nada que le sirva al televidente enardecido).

 La otra me pareció más triste. Me dijeron, y les juro que no hubo alcohol de por medio en esta conversación. “Ya no pienso clavarme con ninguna serie de la misma manera que nunca pienso volver a tener perro. Cuando mueren duele demasiado”. Chale. Es verdad, pero adopta otro perro compadre, porque sabemos que no es cierto que dejarás de ver la tele.

 Y es que es cierto. Si desde Facebook hasta YouTube están ya en la competencia por contenidos originales, si Netflix tiene tantas, tantas opciones que fuera de cuatro o cinco títulos es casi imposible escoger sin estudiar mucho (o creerle al algoritmo, que sí la hace) si la televisión por cable está luchando por traernos lo mejor de los contenidos de otros países (y muriendo en el intento) y si la televisión abierta ya no se puede siquiera ver en las casas que solo viven su entretenimiento vía Wifi, ¿cómo vamos a saber qué escoger sin enloquecer?

 Uno que se dedica a esto trata de ver todo, pero en lo personal ya me rendí respecto a ciertas cosas. Y luego hay series que sé que amaré tanto que no  me atrevo a abrirles la puerta, porque sé que no tengo el tiempo que merecen y requieren. Sí, miedo al compromiso. Como con las personas en la vida real.

Claro, y para los solteros (y muchos casados no me dejarán mentir) ¿quién no ha preferido quedarse encerrado con una buena cobija y quizás un poco de vino solos con su Netflix, Amazon, Claro, YouTube o lo que sea que les venga en gana en vez de salir a conocer a alguien de carne y hueso. Sí, las series de acaban, pero sabemos que son compromisos a corto plazo y por ello, apenas, es más fácil aventárnoslo estos enfermos días de sobredosis informativa.

¿En Serio?

¿Master class impartida por la responsable de la canción “Despacito” en la Ciudad de México?

Twitter: @SusanaMoscatel