Estado fallido

Los santos "cuaronistas"

Me pregunto, ahora que Alfonso Cuarón se ha encumbrado, qué es lo que vamos a hacer con ello. Ha quedado más que establecido que lejos de ser un triunfo nacional, los premios de Gravity son un enorme logro artístico personal de un hombre que resulta ser mexicano. ¿Por qué ha sido tan polémico el tema? No me imagino por qué seguiríamos a estas alturas discutiendo el punto, pero es la pregunta obligada en todas las conversaciones personales y profesionales sobre el Oscar ¿Éste fue un triunfo para México?

Es hora de ser duros y ver la realidad. Es un triunfo a pesar de México. Así de claro. El mensaje es uno triste que se ha repetido con varios mexicanos de excelencia en todas las ramas importantes: la ciencia, la investigación, el arte: para ser verdaderamente el mejor, hay que dejar atrás las limitaciones de tu país y de la industria que éste ha generado. Y sí, a pesar de haber tenido un espectacular año en la taquilla mexicana, el hecho es que seguimos absolutamente limitados por lo que es, sin lugar a dudas, una visión muy minúscula de lo que quiere el mexicano, hablando específicamente de entretenimiento.

Así que los santos cuaronistas redentores de todo el arte y entretenimiento mexicano, pueden decir misa; si lo que queremos es que se hagan cosas como Gravity en nuestra nación, algo debe cambiar. En la forma en la que se puede hacer cine en nuestro país, en la forma en la que se muestra y, sobre todo, en nuestra mentalidad colectiva. Cuarón nunca se detuvo por una actitud gregaria, salió al mundo e hizo lo que tenía que hacer. Abanderando su visión, no su acta de nacimiento.

Me lo han preguntado después de estar presente en esta entrega y con eso me quedo. Porque, francamente, dudé hasta de mis propias intenciones al gritar emocionada con los triunfos de estos cineastas. ¿Estaba yo también siendo una simple patriotera? Pero, en retrospectiva, no fue como si México hubiera metido un gol, simplemente fue el placer de ver que le ocurrió algo bueno a alguien que hizo algo brillante. Alguien que francamente cae bien y nos demuestra que sí hay caminos para hacer las cosas importantes.

Ahora lo que espero es que no hartemos hasta el cansancio con el tema a Cuarón y a Lubezki, quienes finalmente tienen el reto más grande de todos, seguir adelante con su trabajo. Porque me queda claro que por sus cabezas no pasará ni por un instante treparse al altar de los santos cuaronistas para ser adorados. Y luego atacados. Y… ya se saben el ciclo. Mejor a trabajar todos, señores.

¿En serio?

 ¿El hermano de Lupita Nyong’o tenía que meterse en la selfie de Ellen, tapando a Angelina Jolie y arruinando el cuadro perfecto de la lista A actuando como niñas de la secundaria? ¿Es verdad que subieron las ventas globales de pizza por el anuncio integrado de la conductora del Oscar por las mismas? 

susana.moscatel@milenio.com