Estado fallido

Los salvó Batman

Estos Globos de Oro no me cautivaron. Yo soy muy barco para estas cosas. Me encantan las ceremonias de premios y nunca suelen cansarme. A la hora y media ya me quería ir a dormir. Pero recapitulemos. La última ocasión de Tina Fey y Amy Pohler como conductoras fue menos que brillante, aunque ellas sí lo sean. Hacer chistes de Corea del Norte quizás era un requisito, pero no encontraron ningún ángulo sorprendente ni original para entrarle, aunque lo hicieron casi de inmediato al empezar la ceremonia. Luego se quedaron sin tiempo, así que ya no pudieron sacarnos de ahí.

Pero seamos positivos, ¿no? Hubo mucho que rescatar. Los fans de la cinta Boyhood de Linklater, por ejemplo, deben estar más que satisfechos. En lo personal admiro, mucho el experimento de filmar por 12 años, pero el resultado final no me cautivó. Aunque como dijo George Clooney: “Gracias por apoyar a las películas pequeñas, porque a las grandes les va bien”. No podría tener más razón.

Dakota Johnson y Jaime Dornan demostraron que tienen el carisma de una papa descartada por estar aguada. Cuando se estrene 50 sombras de Grey espero que su actuación supere por mucho sus personalidades, porque no pudieron ser peores presentadores. Quien sí me hizo reír mucho fue Jeremy Renner al celebrar “los globos de oro” de Jennifer López en el escenario. No sé si lo improvisó, pero le salió muy bien la mirada lasciva.

Gina Rodríguez, la protagonista de la serie Juana la virgen (basada en telenovela), fue una de las grandes sorpresas de la noche como Mejor Actriz de Comedia en televisión. Iba contra una muy ruda competencia. Habló de cómo este premio representa a una cultura que se ve a sí misma como el héroe de la historia. Fantástico, ¿pero qué cultura es esa? La “latina” de Estados Unidos. ¡Ganó el híbrido!

Jared Leto en un francés perfecto hizo referencia, igual que el presidente de la prensa extranjera e los acontecimientos en París, evocando la libertad de expresión. Lo mismo hizo Clooney en su discurso, pero de él nos ocupamos en un momento.

 Muy destacado también el hecho de que Amazon ganó un par Globos de Oro por la serie Transparent, de la cual no sabíamos mucho hasta ahora, pero, sin duda, lo haremos pronto. Nuevamente el tema de los y las transgénero se pone en primer plano. Y que Amazon esté ganando ya este tipo de premios cambia toda la jugada.

El director de cámaras no pudo estar  más ocupado cachando las reacciones desprevenidas de todos los perdedores. Eso fue divertido al principio, agotador tres horas después.

Y hay que decirlo, Alejandro González Iñárritu fue el primero en decir algo, lo que sea, con un poco de contenido en el estrado de los ganadores. Explicó un poco el tema del ego en el proceso de la escritura del guión (por la que ganó). Mucho más interesante que solo ponerse a recitar nombres, ¿no creen?

¿Sorpresas? La serie The Affair le ganó a House of Cards. Pero Kevin Spacey se llevó su primer Globo de Oro después de ocho nominaciones. Y deliciosamente remató diciendo, “I cannot fucking believe I’ve won” (“No puedo creer que gane”, aunque con fantásticas palabras altisonantes) Pero cerro, diciendo lo mejor de todo, “Esto es muy alentador, yo solo quiero ser mejor”.

¿Pero por qué creo que Batman salvó la noche? Todo valió la pena por el discurso de dos ex encapuchados. George Clooney que se pronuncio profundamente enamorado y toco temas de profunda relevancia como las manifestaciones a favor de la libertad en París el día de ayer y Michael Keaton, quien llevó a cabo un discurso conmovedor e inteligente y que terminó en lágrimas cuando habló de su mejor amigo, su hijo Sean (algunos lloramos con él también).

Amy y Tina no pudieron ni despedirse en su última conducción de los Globos de Oro, los cual fue triste.

Pero me quedo con lo que los Batmans nos dejaron. 

susana.moscatel@milenio.com

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