Estado fallido

El “saco” de Miss Universo

Donald Trump ya es a un mal chiste para la mayoría del mundo. Lo cierto es que se colocó como la piñata favorita (en lo literal y lo figurativo) de la mayoría de los mexicanos al hacer su absurdo y xenofóbico discurso para la presidencia de Estados Unidos. Y siendo él dueño de Miss Universo lo vuelve todavía un blanco más absurdo y divertido. Una fantástica válvula de escape en tiempos de extrema sensibilidad social.

Pero eso también pone en camisa de once varas a las dos Miss Universo de nuestro país.

Lupita Jones, que ha hecho carrera de preparar mujeres para este certamen, supo lidiar bien con la inevitable pregunta de los medios de comunicación sobre qué hacer ante un empresario clara y expresamente antimexicano. No se retiró del todo, pero aseguró que si sintiera problemas contra las connacionales sí lo haría. Es más política que los políticos y lo hizo bien. Pero Ximena Navarrete de seguro vio su quincena en dólares desaparecer frente a sus propios ojos cuando todo el país se le echó encima a su patrón. Sus declaraciones a través de Instagram fueron bastante desafortunadas. Dice que a ella la ha tratado bien Trump y que quien quiera que se ponga el saco. Que esto lo ha logrado con su trabajo. Así que aunque los que se tienen que poner el saco son todos esos trabajadores que buscan una mejor vida en Estados Unidos para los suyos (de ellos habla Trump) y que ahora fueron calificados como criminales. Y los que nos ponemos el saco (aunque, entre risas y burlas) somos el resto de los mexicanos, quienes este señor asegura que pagaremos por el muro entre países que él va a construir “cuando sea presidente”. Tal vez las reinas de belleza no estén incluidas en este discurso de odio. Pero créenos, hermosa mujer, todos los demás sí lo estamos.

Ximena será la Miss Universo de hace un par de años. Pero por lo visto se le olvidó a quién se supone que representaba.

Y Taylor triunfó

Increíble, pero cierto. Menos de 24 horas después de que Taylor Swift publicara su carta de “A Apple con amor” la gigantesca firma tecnológica cambió sus políticas para su nuevo sistema de streaming. La compañía fundada por Steve Jobs le pedía tres meses gratuitos a todos los que tendían su música en el sistema. Tres meses en lo que el público se enganchaba sin pagar. Pero la mayoría de los discos se agotan en tres meses. ¿Para qué, como consumidor, pagar después por algo que ya tuviste gratis? ¿Para qué comprar esos discos que por tres meses ya te regalaron? Ella, con todo su poder se impuso y ganó la batalla, convirtiéndola en una especie de heroína moderna para los artistas de hoy.

Es una gran historia de éxito y poderío. Taylor Swift, una mujer de 23 años, cambió las políticas para todos en su industria. Y lo hizo en los tiempos en los que se están estableciendo las reglas que de seguro marcaran el futuro de tantos.

¿En serio?

¿Apenas le darán su estrella en el paseo de la fama en Hollywood a Tarantino y a Michael Keaton? ¿Apenas? 

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