Estado fallido

El ridículo Trump

El insufrible Donald Trump alguna vez dijo que su forma de hacer arte es hacer negocios, así que es todavía más absurdo su joyita de comentario respecto a que México es el país que más ha estafado a Estados Unidos a principios de esta semana.

Todo esto en un berrinche inducido por el triunfo de Alejandro González Iñárritu el pasado domingo en el Oscar. Es tan estúpido todo lo que ha dicho que me tardé en escribir esta columna, convencida de que o se retractaría (no lo acostumbra) o que llegaría más lejos. Es como un fenómeno de circo que se salió de control y por eso es mejor show, pero basado por completo en el morbo.

Trump le da el peor de los nombres al sueño americano. Es consistentemente racista y absolutamente incapaz de entender que sus opiniones no son la ley.

Como todo buen megalómano, goza de la crítica simplemente porque él es el tema central de la conversación. Y lo que justifica la presencia de este empresario como personaje mediático es su dinero. Cosa bastante curiosa, porque ha logrado quebrar su propio imperio en diversas ocasiones. ¿En esos momentos dejará de tener valor como ser humano?

“No hagan negocios con México”, dijo enojado en Twitter explicando cómo ganó un juicio aquí que no ha podido cobrar. ¿Qué clase de retrógrada se molesta tanto con el éxito ajeno que tiene que devaluar a todo el país de esa persona simplemente por berrinche? Llevamos toda la semana debatiendo respecto a que si el éxito de Birdman es un triunfo para nuestro país. Hemos concluido (muchos) que no. Y, exactamente bajo esa misma lógica, habrá que decirle al tipo que goza de presumir su prepotencia en un reality show que sus problemas empresariales no son representativos de ningún país.

Pero claro,¿qué esperamos del hombre que estaba tan enfurecido por ver a un afroamericano ganar las elecciones para la presidencia de su país, que se dedicó a exigirle mostrara su acta de nacimiento para demostrar que no había nacido en África? Aún cuando Obama lo hizo, el tipo seguía pegando de gritos, negando que fuera auténtica la demostración oficial de que el primer mandatario había nacido en Hawái. Es puro show. Pero se mete con temas delicados.

Evidentemente, muchas personalidades latinas, como Eugenio Derbez, le contestaron al magnate de los bienes raíces. Pero la mejor respuesta en las redes sociales fue la de Rob Schneider quien simplemente puso una fotografía de la más reciente Miss Universo mexicana Ximena Navarrete con él y acotó:“Aquí definitivamente parece que gozas de México”. Trump es dueño de Miss Universo.  Trump no pudo con el éxito ajeno. Trump, me parece, puede seguir pegando de gritos, pero se quedarán en lo mediático y en su circo personal. Ya lleva demasiados ridículos como para que a nivel empresarial pueda ser tomado en serio.

¡Que alguien me explique!

¿Cuantas cabezas rodaron después de que Madonna azotó como Juan Gabriel en los Brit Awards? ¿Cómo le hizo la mujer para seguir adelante? ¿Vieron el tamaño del trancazo?

susana.moscatel@milenio.com

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