Estado fallido

Que se pronuncien

En los últimos días en la fuente de espectáculos nos hemos dedicado en parte a hacer registro de las opiniones y condenas que integrantes del mundo artístico han hecho respecto al tema de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala. Desde Thalía hasta Daniel Giménez Cacho han tenido mucho que decir. Y con razón, es un tema complejo y doloroso que mueve fibras de todo tipo de personas. Los famosos, tienen el foro para hacer públicas sus condenas y opiniones por la notoriedad de sus personas.

En este “periodismo editorial” que luego nos da por hacer en esta fuente, muchos incluso tenemos la tentación de juzgar intenciones sobre estos pronunciamientos. Como si nuestro trabajo nos diera superpoderes para saber la motivación por la cual alguien dice lo que dice. Lo importante es el hecho de que la información fluya y nada nos distraiga. Y entonces, ahí el punto de este texto.

Desde la fuente que, muchas veces con razón, es considerada la más frívola de todas creo que es momento de hacer otro pronunciamiento. De profunda y absoluta admiración a los reporteros que se la siguen jugando día con día por traernos toda esa información para que cualquiera, incluso los famosos, tengan los elementos para poder participar en el proceso que nos corresponde como ciudadanos en esta sociedad.

Hay varios compañeros en diversos medios de comunicación haciendo un trabajo extraordinario. Yo leo y veo el de los nuestros de aquí en MILENIO y cada día estoy más impresionada. Y agradecida. Nuestros compañeros son aguerridos, arriesgados, valientes y por lo que los conozco, por intensas e interesantes pláticas en la redacción, no creo que podrían entender el mundo de otra manera. El resultado es que estos días las cosas no se quedan en silencio hasta décadas después, como ocurría antes. Nos enteramos en el momento. Por sus textos, sus reportes, sus fotos, sus videos.

Igual suena como una reflexión muy obvia, hasta que uno los ve trabajar y de pronto regresas a tu oficina y tienes que lidiar con una histeria colectiva de por qué Pedrito Fernández dejó su telenovela. Sí te hace colocar cada cosa en su lugar, ¿no lo creen?

Y aclaro, amo mi fuente sobre todas las cosas. Creo que cubrir, de la mejor manera posible, el entretenimiento, el arte y a la sociedad con todos sus matices, es más que relevante. Cumple una gran función social. Refleja lo que somos. Lo que queremos ser. Lo que no logramos ser. Y también nos entretiene, lo cual nunca había sido más importante. Por eso me enoja tanto cuando esta fuente es tirada a la basura con chismes baratos. Porque entonces, eso nos quita el poder de ser un factor relevante en el acontecer nacional, y nos puede llegar a convertir hasta en un barato distractor.

Hoy los integrantes del espectáculo se están pronunciando por Ayotzinapa. No como expertos, pero sí como ciudadanos que buscan respuestas. Y eso tiene su poder también. Aunque no nos guste la música de Maná. Aunque Juanes haya nacido en otro lado. Aunque Thalía viva en Nueva York. Y en ciertos casos, aunque admirablemente nunca se cansen de apuntar hacia las injusticias que nos rodean.  Seguiremos haciendo nuestro trabajo con gusto y sin intensidades. Pero por ahora, un reconocimiento profundo a los compañeros reporteros que están ahí, en el México rudo. No podríamos ni siquiera estar teniendo esta discusión de no ser por ellos. 

susana.moscatel@milenio.com