Estado fallido

Karaoke, 'Hamilton', Tonys

Los premios a lo mejor del teatro en Nueva York muchas veces son considerados como un evento elitista que en nada afecta al público mexicano. No podrían estar más equivocados quienes piensan así. Y este es, probablemente, uno de los años que a largo plazo cambien esa mentalidad para siempre.

Para empezar está el fenómeno de Hamilton, la obra que tiene todas las nominaciones y que seguramente se las llevará. Hamilton no es como Wicked, El rey león, El fantasma de la ópera o incluso Chicago, las cuales han enloquecido a la Academia y se han visto en el mundo entero, especialmente en nuestro país. Es un musical con dos características muy estadunidenses: el personaje de quien narra la historia y la forma en la que lo hacen. La combinación del rap de Lin Manuel Miranda con las armonías, coros y fantásticas voces han hecho de este espectáculo algo que los que lo escuchamos no podemos olvidar nunca. No cabe duda, es el año de Hamilton y se agradece a todos los dioses del teatro, porque es por fin una obra original, con un estilo nuevo de la cual, sin la menor duda, habrá un "antes y un después".

Pero eso no es todo. La conducción del comediante James Corden tiene a muchos muy emocionados por algo en especial: habrá karaoke. Uno de los segmentos más populares de su programa nocturno es Carpool Karaoke, en el cual él canta con las grandes estrellas de la música. Que ahora lo vaya a hacer con los señores de Hamilton, con los niños de School of Rock (una belleza de Andrew Lloyd Webber que por mala fortuna este año no podrá ganar) o Waitress, de Sara Bareilles, será una joya. ¿Pero imaginen que lo logre hacer con Barbra Streisand? La diosa de los escenarios musicales irá, por primera vez en años y años, a los Tony. Su pánico escénico está más que documentado y las apuestas están a todo lo que dan.

En lo personal y en base de lo que he visto hay dos nominados al Oscar que amaría ver llevarse su Tony a casa este domingo. Al maravilloso Frank Langella (Frost-Nixon) que te rompe el corazón por su interpretación de un hombre que sufre de alzhéimer en The Father y a Lupita Nyong'o por Eclipsed, donde interpreta una niña que tiene que entender cómo sobrevivir en la devastada tierra de Liberia ante las guerrillas y el uso que éstas hacen de sus mujeres.

Hay mucho más, pero estas obras, que están triunfando allá, están siendo vistas, analizadas, evaluadas y en muchos casos ya negociadas por productores mexicanos.

Eso quiere decir que tal vez, tarde o temprano, estaremos hablando de ellas en nuestros espacios teatrales. Como decía, Hamilton se ve casi imposible, pero lo mismo decían antes de la tan neoyorquina Rent. Y ya va para su segunda vuelta en nuestros teatros.

¿En serio?

¿Trump usó "We are the Champions" de Queen en su rally político? ¿Aún no le ladra a Brian May, quien no estuvo de acuerdo con que lo hiciera?

Twitter: @SusanaMoscatel

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