Estado fallido

Los premios a todo


¿Saben por qué creo que La La Land se va a llevar la mayoría de los premios cinematográficos esta temporada? Porque, ahora sí, la gente está desesperada por imágenes positivas, cosas buenas y bonitas. Y eso, sin duda, es la película de Demian Chazzelle.

Después de que el mundo se enteró por el respetadísimo crítico de cine, Donald Trump, de que Meryl Streep es una actriz “sobrevaluada” ya no queda nada claro en Hollywood, ¿verdad? ¿Entonces, a quién hay que darle los premios este año? Supongo que el único que tiene oportunidad, según este gran cronista de arte, sería Clint Eastwood, quien cumple los dos requisitos primordiales para el empresario/político/estrella de reality show, estudioso de las bellas artes, Mr. Trump. Eastwood sí hizo una buena película este año: Sully, y votó y apoyó al republicano.

Así que para que no se enoje su presidente (ya llevará un mes y una semana a la hora de los premios Oscar en el poder), pues de una vez denle todos los premios a éste, sin duda talentoso, hombre (quien por cierto jamás ha sido acusado por un demócrata como de ser sobrevalorado como actor o director por sus posturas políticas).

Volviendo a La La Land, queda claro que aunque a pocos (como a una servidora) no nos pareció el musical más completo de todos los tiempos, tiene sin duda los elementos perfectos para elevarse sobre tantas tragedias brillantemente contadas que estarán contendiendo por los demás premios esta temporada. No es casualidad que la industria de los musicales simples, románticos y bellos tuvo sus más grandiosos momentos después de la guerra y en tiempos de depresión económica. Ahora la depresión es de otro tipo, la mayoría de la gente que le gusta lo que Hollywood representa ideológicamente necesita antidepresivos. ¿Qué mejor que La La Land para eso?

En Gran Bretaña están en algo bastante similar post brexit. Necesitan endorfinas, color, alegría, música y esperanza. Sin duda todos estos son elementos que la cinta, protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling, tiene de más. Aunque también funciona la nostalgia y la frustración que viven los personajes. Así que no fue sorpresa alguna que las nominaciones para los Bafta también hayan sido dominadas por el musical. Once en total.

¿Su competencia? Las cintas de Amy Adams, Animales Nocturnos (que aún no me deja dormir y me parece brillante) y La llegada (tragedia, esperanza y deseo de comunicarnos cuando no hablamos un lenguaje común ¿suena familiar?). Ambas tienen nueve nominaciones.

¿Cómo comparar la actuación del perfecto galán de cine de antaño que hace divinamente Ryan Gosling con el atormentado personaje que enfrenta todas las pérdidas del mundo que brillantemente interpreta Casey Affleck en Manchester junto al mar?

Lo interesante este año, en el Oscar en particular, será ver si responden con votos ante la controversia del año pasado titulada “Oscar so White”, donde fueron acusados de racismo por no nominar a un solo actor afroamericano. La verdad es que este año sí hay dos películas que merecen las nominaciones: Fences (Denzel Washington y Viola Davies) y Moonlight (que no solo trata con las dificultades de ciertas comunidades afroamericanas sino del tema de la identidad sexual).

Hay mucho, mucho muy buen material este año y las nominaciones para el Oscar seguramente serán muy parecidas a las del Bafta. ¿Pero qué ganará? ¿Las mejores historias? ¿El deseo de algo bello entre tanta porquería? ¿O la política interna? Viene muy interesante la temporada.

Twitter: @SusanaMoscatel